UNIDAD 3. LOS RECURSOS EN LA EDUCACIÓN A DISTANCIA

2. Los recursos impresos

Los materiales impresos constituyen uno de los recursos fundamentales de la educación. Si esto es así con carácter general, su importancia se acrecienta, por razones obvias, en la modalidad de educación a distancia. Pese a la creciente importancia de las tecnologías digitales, cuya capacidad de manejar ingentes cantidades de información de una manera flexible e instantánea es impresionante, hoy sigue siendo difícil abordar aprendizajes a distancia sin el apoyo del texto escrito en soporte papel.

 

De entre los recursos impresos, el más utilizado es el denominado material impreso autoinstructivo. (García Areitio, 1994: 1091) señala que el material impreso (para educación a distancia) ha de distanciarse de lo que es un libro convencional de texto. A diferencia de éste el material impreso destinado a la educación a distancia debe ser autoinstructivo, es decir debe guiar, aclarar, reforzar, en suma orientar el aprendizaje autónomo del alumno.

 

El material impreso en la educación a distancia debe diseñarse para que sea capaz de sostener una aprendizaje en solitario. Eso implica que debe ser interpelante y tener un planteamiento dialógico. Eso supone que el estudiante debe sentirse continuamente aludido, invitado a ir desbrozando los aspectos que se le van presentando para aprender. En el fondo de este planteamiento subyace una mayor preocupación por el sujeto que aprende que por el contenido que se presenta.

 

Coincidirá conmigo, lector, en que el lenguaje que debe utilizarse debe ser claro, preciso y riguroso. Pero el rigor y la precisión no deberían suponer el olvido de la persona que va a enfrentarse con ese discurso escrito. Dicho de otro modo, la estructuración lógica del contenido no debe impedir una cierta estructuración psicológica, en la que traten de prevenirse ciertas reacciones negativas ante las cuestiones que se plantean (inseguridades, bloqueos...) y de fomentarse respuestas positivas (curiosidades, conductas proactivas...). Para ello es preciso que el discurso adopte un tono coloquial, que no esté reñido con la claridad y el rigor. También es importante que cada participante sienta que el autor se dirige personalmente a él, como yo intento hacer con usted, a lo largo de este curso.

 

(Salgado, M. U. C.)señala que para comprender los requisitos de un buen material impreso para educación a distancia es necesario partir del análisis es preciso partir del análisis del proceso de enseñanza aprendizaje tal y como ocurre en la enseñanza presencial( La interfaz de usuario es la forma en que los usuarios pueden comunicarse con un ordenador, y comprende todos los puntos de contacto entre el usuario y el equipo). Dicho proceso contiene la sensibilización de los alumnos sobre lo que va a ser enseñado/aprendido, la presentación y organización lógica del contenido, la percepción inmediata del profesor de cualquier problema que surja y su compensación, la rápida corrección de los errores, la información al alumno de sus logros y dificultades, y la propuesta de actividades complementarias o de refuerzo.

 

Además de que el contenido del material sea adecuado y atrayente en cuanto al fondo y a la forma, es preciso que tenga un formato atractivo. Esto implica cuidar especialmente el diseño y la diagramación, la tipografía, las ilustraciones, los gráficos, el uso del color, los elementos icónicos de enlace, el tipo de papel, la encuadernación, etc. Se trata en suma de lograr un producto atractivo por dentro y por fuera, que incite a sumergirse en sus páginas.

2.1Unidades didácticas

 

Partiendo de las aportaciones de García Areitio, 1994(original en portugués), la estructura tipo de una unidad didáctica debería contar con los siguientes apartados:

 

Estructura de una unidad didáctica
  1. Motivación

  2. Introducción e instrucciones para el estudio

  3. Objetivos

  4. Esquema de contenidos

  5. Contenidos

  6. Resumen

  7. Libros y recursos de ampliación o refuerzo recomendados

  8. Actividades

  9. Glosario

  10. Ejercicios de autocomprobación

  11. Soluciones a los ejercicios de autocomprobación

Motivación

Sería importantísimo que el material tratara de lograr una motivación intrínseca del alumno. Un modo de conseguirla sería tratar de que reconociera qué aspectos conoce previamente y qué aspectos desconoce de la cuestión que se presenta ante él para su aprendizaje. De algún modo, esta primera toma de contacto debería funcionar como un espejo en el que cada persona pudiera preguntarse cuestiones de esta índole: ¿qué sé yo de esto?, ¿para qué me sirve conocer esto que me plantean? Pero como preguntar es muy difícil,una buena forma de hacer preguntarse a los demás es preguntándoles, interpelándoles sobre lo que saben o pueden saber del tema que va a tratarse.

 

Estas preguntas pueden hacerse directamente o de forma indirecta, mediante el planteamiento de un problema práctico o de una situación problemática para cuya resolución sean necesarias las destrezas que se pretenden conseguir. Distintas respuestas tentativas a este problema o situación, es decir distintas hipótesis establecidas para elegir la más adecuada, deberían llevar al alumno al convencimiento de que estudiar es sobre todo tratar de resolver un interrogante, antes que recorrer un tedioso vía crucis lleno de obstáculos artificiales.

Introducción e instrucciones para el estudio

Este apartado debería señalar al participante la utilidad que la unidad didáctica tiene para él en el contexto de las enseñanzas que cursa, en el conjunto de las cuales debería quedar enmarcada. Un somero repaso por la estructura de los contenidos facilita esta cuestión.

 

Es también importante indicar qué habilidades y conocimientos previos son necesarios para abordar con garantías el estudio de la unidad. Un modo útil de plantear esta cuestión es hacerlo en forma de preguntas, cuyas respuestas den pie al participante para valorar su competencia o incompetencia inicial para emprender el estudio. Junto a esto, es importante señalar los aspectos o detalles en los que es imprescindible detenerse especialmente para lograr una comprensión adecuada de lo que se plantea.

 

Otra cuestión muy necesaria es sugerir el uso de una serie de apoyos que seguramente serán necesarios para llevar a cabo los aprendizajes previstos. Estos apoyos pueden ser personales (tutores, compañeros..) o documentales en su doble vertiente material o virtual.

Objetivos

La jerga pedagógica no suele ser excesivamente motivadora. Debiera reservarse para los profesionales. La presentación al participante de los objetivos de aprendizaje debería evitarla. Sería preferible redactarlos de forma comprensible, tratando de subrayar los aspectos que resulten más funcionales para el alumno.

 

Los objetivos deberían tratar de implicar al estudiante. Más que como objetivos de enseñanza deberían presentarse como objetivos de aprendizaje. En este sentido no deberían olvidarse aquellos aspectos que permitieran vincularlos psicológicamente con las necesidades de aquél. Un excesivo número de objetivos suele ser poco motivador a la vez que sintomático de una escasa claridad de ideas.

Esquema de contenidos

Debe plantearse como un organizador previo, de manera que permita a la persona que va a iniciar un proceso de aprendizaje, fundamentalmente en solitario, tener una visión de conjunto de la materia que va a abordar. Puede presentarse como un mapa conceptual en el que se estructuren los conceptos e ideas claves que van a ser desarrollados.

Contenidos

La presentación de los contenidos suele constituir la práctica totalidad de los manuales destinados a la enseñanza presencial. En los materiales impresos para la educación a distancia ocupa la parte central, pero sin los instrumentos precedentes y sucesivos tendría serías dificultades para utilizarse adecuadamente en esta modalidad. Esto no supone sin embargo que dicha presentación no tenga unas características específicas.

 

Recordará el lector que anteriormente nos hemos referido a las características del lenguaje que es conveniente utilizar en los materiales escritos para la educación a distancia: claridad, precisión, rigor, estilo conversacional y dialógico. Es necesario que mediante este tipo de lenguaje vaya introduciéndose la nueva terminología de una manera progresiva, utilizando sinónimos, ejemplos y/o ejercicios prácticos. Las frases y párrafos largos y demasiado abstractos dificultan enormemente el aprendizaje en solitario, sobre todo a los estudiantes con bajos o medios niveles de instrucción.

 

La presentación de los contenidos debe seguir una estructura lógica, cuya división y subdivisión debe ser ordenada y muy evidente. La puesta en práctica del estilo conversacional e interpelante implica la adecuada utilización de interrogantes. En ocasiones las interrogaciones pueden utilizarse para encabezar los apartados (Suele ser más útil titular un epígrafe en forma interrogativa, "¿Cómo funciona el sistema nervioso?", que en forma afirmativa, "El funcionamiento del sistema nervioso". Pero además, el estilo conversacional exige que las interrogaciones vayan incluidas en el texto. ¿Está de acuerdo, lector? Cada pregunta puede buscar complicidad en el participante, tratando de comprometerle en el proceso de construcción del conocimiento, o puede intentar generar una perplejidad sobre una cuestión novedosa, que tratará de ser resuelta a continuación en el mismo discurso.

 

Es importante también que en la presentación de los contenidos se intercalen refuerzos sobre aspectos desarrollados con anterioridad y ejemplificaciones frecuentes vinculadas a situaciones que resulten próximas al estudiante. Debe contar también con organizadores internos con un adecuado soporte tipográfico: encabezamientos, recuadros, tablas y diagramas, recordatorios y propedéuticos. Las ilustraciones deben ser claras y fáciles de entender. Ninguna de ellas debería tener una función meramente decorativa.

Resumen

El resumen debe recoger una redacción sintética de los aspectos más importantes del contenido. Debe estar organizado a partir del esquema de contenidos, que actuaría como organizador previo. La función del resumen es la de proporcionar una visión de conjunto de lo tratado en la unidad tras su estudio. Puede ser un buen punto de partida para la elaboración, por parte del participante, de un esquema personal de síntesis de lo estudiado.

Libros y recursos de ampliación o refuerzo recomendados

El planteamiento de este apartado no debe limitarse a una simple bibliografía. Es importante que el acceso a los libros y los recursos que se incluyan en él resulte asequible para el tipo de alumnos a los que se dirige el curso. Conviene que cada uno de ellos disponga de un comentario sobre su pertinencia en relación con las cuestiones tratadas en la unidad. También es muy conveniente, sobre todo cuando se trate con personas de bajos o medios niveles de instrucción, que se expliquen los procedimientos de utilización de los mismos.

Actividades

En función de la naturaleza de las enseñanzas, las actividades pueden aparecer intercaladas a lo largo de los contenidos, al final de los mismos, o estar publicadas en cuadernillos independientes. La ubicación de las mismas suele responder a el tipo de función que tienen asignada.

 

Las actividades que se intercalan en el texto suelen estar diseñadas para que el participante vaya aplicando el conocimiento teórico sobre el que está trabajando. Su enfoque debe estar dirigido a la aplicación de las destrezas fundamentales. Si están planteadas adecuadamente, suelen presentar formatos muy diversificados y estar graduadas en función de su dificultad. Un solucionario al final debe permitir la autoevaluación de este tipo de actividades.

 

Las actividades que se sitúan al final del texto suelen estar dirigidas a reforzar o ampliar los aprendizajes adquiridos. Como en el caso de las anteriores,su realización debería poder ser autoevaluada por el estudiante. Las actividades editadas en cuadernillo aparte suelen estar dirigidas a que el participante vaya enviándolas al tutor según esté pautado en cada curso. En este caso, es conveniente que los cuadernillos contengan espacio suficiente para la realización y la evaluación de las mismas.

Glosario

Un buen glosario es una buena herramienta para el aprendizaje a distancia. Debería contener las definiciones de términos fundamentales y nuevos que aparezcan en la unidad didáctica. La ordenación alfabética de estos términos ayuda mucho en su localización rápida. El glosario debería ser presentado como incompleto, con la idea de que el participante fuera engrosándolo durante su proceso de aprendizaje.

Ejercicios de autocomprobación

Los ejercicios de autocomprobación tienen como objeto que el participante compruebe por sí mismo y de forma rápida su comprensión de la unidad. No se trata tanto de que verifique si ha adquirido determinadas destrezas como de si se ha enterado convenientemente de los aspectos estudiados. Este tipo de ejercicios suelen presentarse en formato de prueba objetiva y plantear cuestiones simples, puntuales y centradas en aspectos sustanciales.

Soluciones a los ejercicios de autocomprobación

Son las claves que permiten advertir la corrección de las respuestas dadas por el participante. El planteamiento de las preguntas está dirigido a que las respuestas se realicen mentalmente, pero este apartado debe contener las soluciones a las preguntas y los argumentos que las justifican.

2.2 Guía didáctica

(García Aretio, 1993) define la guía didáctica como el documento que orienta el estudio, acercando a los procesos cognitivos del alumno el material didáctico, con el fin de que pueda trabajarlo de manera autónoma. Dicho documento contiene funciones de orientación y promoción del aprendizaje, que en la enseñanza presencial ejerce el profesor

 

Existen discrepancias entre los autores sobre el contenido y la estructura que debe tener una guía didáctica. Dichas discrepancias tienen que ver con la inclusión o no de determinados aspectos en la guía o en las propios materiales de estudio. Siendo la guía didáctica un elemento central en la educación a distancia, pero subsidiario del material de estudio autosuficiente, puede afirmarse que cuanto más elementos para el estudio autónomo incorpore este material, más simple suele ser la estructura de la guía didáctica y al contrario. Teniendo en cuenta la estructura de la unidad didáctica propuesta y partiendo de la propuesta de García Aretio, planteamos la siguiente estructura:

 

Apartado

Características

Presentación del centro y del equipo docente

  • Breve reseña de su trayectoria
  • Ubicación
  • Instalaciones
  • Profesorado del curso: autores de los materiales, tutores

Introducción del curso

  • Justificación del curso
  • Características de los destinatarios
  • Capacidades y destrezas necesarias para llevarlo a cabo
  • Capacidades y destrezas que se espera alcancen los participantes al final

Objetivos

  • Objetivos terminales de las enseñanzas
  • Objetivos de cada una de las unidades, áreas, módulos o campos en los que se organicen

Prerrequisitos

  • Conocimientos específicos previos que deben tener los participantes
  • Destrezas y habilidades (cognitivas y conativas) necesarias para llevar a cabo con éxito los aprendizajes

Contenidos

  • Esquema del curso
  • Temario detallado por unidades, áreas, módulos o campos en los que se organice

Materiales

  • Materiales básicos (suelen entregarse con la guía)
  • Materiales complementarios
  • Posibles soportes que pueden utilizarse

Orientaciones para el estudio

  • Indicaciones sobre técnicas para el estudio autónomo
  • Condiciones y hábitos de estudio
  • Técnicas de estudio
  • Otras técnicas de trabajo intelectual (búsqueda y manejo de la información ..)

Atención tutorial

  • Descripción de los sistemas de interacción alumno-tutor
  • Procedimientos de contacto
  • Frecuencias deseables de las interacciones
  • Vías y procedimientos de acceso al resto de los agentes de la institución docente

Evaluación

  • Criterios generales de evaluación y promoción
  • Técnicas y procedimientos de evaluación
  • Condiciones y circunstancias de las evaluaciones sumativas (frecuencias, fechas, lugares...)