El aprendizaje del proceso de investigación

El diseño de las diferentes tareas formativas que se han venido exponiendo a lo largo de este capítulo debe integrarse en un proyecto global de educación documental. Se trata de un largo camino de adquisición instrumental cuyo último aspecto es el aprendizaje del proceso de investigación.

Es preciso insistir en la necesidad de vincular estos aprendizajes a proyectos de trabajo específicos. Sólo es posible aprender a aprender mediante experiencias concretas de aprendizaje. La penetración de nuevos soportes y nuevas tecnologías en la biblioteca escolar es imprescindible y habrá de ser tenido en cuenta al realizar actividades. Pero el simple hecho de usar dichas tecnologías no cambiará las cosas. Es misión de la biblioteca escolar dar al alumnado un sentido de coherencia en sus estudios, un sentido de propósito, de significado, de interconexión en aquello que aprende.

Existen distintos modelos que señalan las etapas a recorrer para desarrollar un trabajo de investigación. Como ejemplo, reseñamos dos de los más asentados.

El Modelo "Big6"

El Modelo Big6 (Mike Eisenberg y Bob Berkowitz) trata de sistematizar la solución de problemas de información apoyándose en el pensamiento crítico. Su eje central es fomentar la capacidad de manipular la información para lograr soluciones significativas.

ETAPAS DEL MODELO BIG6
1 Definición de la tarea a realizar Enfocar ¿Cuál es el problema?
2 Estrategias para buscar información Planear la búsqueda ¿Cómo debo buscar?
3 Localización y acceso Clasificar ¿Qué obtuve?
4 Uso de la información Seleccionar ¿Qué es lo importante?
5 Síntesis Sintetizar y producir ¿Cómo encajan juntos?
¿A quién va dirigido?
6 Evaluación Evaluar, reflexionar Y entonces, ¿qué aprendí?

Las seis etapas de la búsqueda de información

Es una propuesta de Paulette Bernhardt dirigida específicamente al alumnado de Secundaria:

  1. Determino la materia:
    1. Conozco el trabajo a realizar.
    2. Identifico qué sé.
    3. Tengo una visión global sobre la materia.
    4. Elijo el punto de vista sobre el que la voy a tratar.
    5. Elaboro un plan de trabajo.
  2. Busco las fuentes de información:
    1. Identifico los tipos de documentos necesarios.
    2. Busco la información.
  3. Selecciono los documentos:
    1. Clasifico y selecciono la información encontrada.
    2. Identifico los contenidos que necesito.
    3. Anoto las referencias.
  4. Leo la información:
    1. Hago una lectura rápida.
    2. Leo atentamente y tomo notas.
    3. Clasifico mis notas y reviso mi plan de trabajo.
  5. Trato la información:
    1. Analizo la información recogida.
    2. Reflexiono sobre mi trabajo.
  6. Comunico la información:
    1. Elaboro el plan de redacción final.
    2. Respeto las normas (fondo y forma).
    3. Cito mis fuentes.
    4. Corrijo mi trabajo.

Sea cual sea el modelo elegido, es conveniente que desde la biblioteca se elabore una pequeña guía que los estudiantes puedan tener a mano como recordatorio de los pasos a seguir para realizar una investigación. Mostramos a continuación un ejemplo de ficha informativa:

Ejemplo de ficha informativa

Ejemplo de ficha informativa

Estas fichas son un instrumento más de todo un plan global de intervención educativa documental.

Cada vez son más las experiencias prácticas que pueden ilustrar este concepto del aprendizaje investigador. En nuestro país, Félix Benito Morales ha sido uno de los precursores de dicha acción formativa, reivindicándola como disciplina curricular. En su artículo El desafío de enseñar a pensar mediante las técnicas documentales, desarrolla el programa HEBORI (Habilidades y Estrategias para Buscar, Organizar y Razonar la Información) según los principios de la Educación Documental.

Otro ejemplo de programa para el aprendizaje investigador desarrollado con alumnos de Secundaria es:

Hacer una página web es... Dossier y cantar: La creación de una página web sobre un tema elegido por el alumnado es el pretexto para elaborar un dossier completo sobre esa materia, practicando en equipos de trabajo el proceso de documentación necesario en toda investigación.

A lo largo de las sesiones de trabajo el alumnado tiene la oportunidad de:

  • analizar en qué consiste un trabajo documental
  • conocer detalladamente las posibles fuentes de información
  • habituarse a realizar trabajos en grupo
  • realizar un guión para definir la estructura de la página web
  • resumir y adaptar la información para incluirla en la página web

Es preciso comprobar la eficacia de estos programas, diseñando estrategias de evaluación que muestren, desde diferentes puntos de vista (los alumnos, los docentes, los bibliotecarios), no sólo la opinión o la actitud de los implicados frente a dichas actuaciones sino el logro efectivo de los objetivos planteados.

Aunque sea preciso economizar esfuerzos, la combinación de varias técnicas de evaluación aportará una visión más completa de la práctica que queremos evaluar. Para conocer con más profundidad estas técnicas puede consultarse el manual de Svinicki y Schwartz sobre la formación de profesionales y usuarios de bibliotecas. Esta obra ofrece, además, un interesante soporte técnico para el diseño de dinámicas instruccionales en técnicas documentales.

La evaluación debe ser un medio de retroalimentación que enriquezca los programas formativos de la biblioteca escolar. Sólo replanteando permanentemente su trabajo y analizando el papel que desempeña en el centro educativo es posible afianzar progresivamente este imprescindible recurso de aprendizaje como el núcleo de un proyecto pedagógico integral.

iDevice icon Para saber más ...
  • Benito Morales, Félix. "El desafío de enseñar a pensar mediante las técnicas documentales". Educación y Biblioteca, febrero 1993, nº 34, p. 60-64.
  • Cedeira Serantes, Lucía y Martín González, Enrique. "Hacer una página web es... Dossier y cantar: un programa de formación de usuarios para alumnos de Educación Secundaria". Educación y Biblioteca, 2006, nº 18, p. 70-73.
  • Svinicki, Marilla D. y Schwartz, Barbara A. Formación de profesionales y usuarios de bibliotecas. Fundación Germán Sánchez Ruipérez. Pirámide. Madrid, 1991.