Reportaje

Consiste en la narración de un hecho actual, con una extensión mayor que la de la noticia y en la que el autor profundiza en los antecedentes, causas, circunstancias y repercusiones de lo acontecido. Permite al periodista una mayor libertad expositiva y la oportunidad de desarrollar un estilo literario propio, pero siempre dentro de los límites de la objetividad, pues su principal objetivo sigue siendo informar.

Elementos para un buen reportaje:

 

 

Algunos de los periódicos más importantes de España recogen en sus manuales de estilo su propia concepción de este género periodístico:
  • El País: El reportaje es el género que combina la información con las descripciones de estilo literario; debe abrirse con un párrafo muy atractivo, que apasione al lector.
  • ABC: El reportaje es un género más personal que la pura y escueta información. Tolera un mayor protagonismo de su autor, en la medida en que investiga, selecciona, presenta y enriquece unos hechos de los que es testigo; los relaciona e interpreta, con sus antecedentes y previsibles consecuentes.
  • El Mundo: El reportaje es una noticia más rica en elementos ambientales que las informaciones. Requiere alguna brillantez literaria para acercar ambientes y personajes al lector; no está tan limitado por las normas de redacción y pretende tanto entretener como informar. Sin embargo, los juicios de valor y las opiniones del redactor no están entre las licencias permitidas.

En lo que se refiere al lenguaje, en el reportaje el periodista disfruta de una mayor libertad expresiva, siempre limitada por la función de informar. Se pueden utilizar algunas estructuras sintácticas poco frecuentes en las noticias o elaborar descripciones más creativas, pero sin olvidar que el objetivo es informar con profundidad al lector de unos hechos determinados. Siguen siendo válidas para el reportaje las normas que rigen la noticia en cuanto a objetividad, claridad y precisión.

Al igual que en la noticia, en la estructura del reportaje podemos distinguir tres partes: el titular, el lead y el cuerpo.

Respecto a la titulación, los reportajes ofrecen amplias posibilidades de creación: se recomienda no superar las seis u ocho palabras y tiene que ser ingenioso, además de informativo. Algunos recursos estilísticos propuestos por A. Grijelmo son la parábola, el doble significado, la antítesis, la metáfora o la hipérbole.

El lead o entradilla del reportaje pretende ganar la atención del lector desde la primera frase; no es necesario que reúna los datos esenciales de los acontecimientos o hechos que se describen.

En el cuerpo del reportaje el periodista tampoco tiene que ceñirse a la estructura de la pirámide invertida, casi obligatoria en las noticias. Además de aplicar esta estructura cuando la estime conveniente, el periodista puede combinar datos esenciales con datos complementarios para mantener el interés del lector y la intensidad del relato.

El País, en su libro de estilo, apunta que en el cuerpo del reportaje, es decir, en el relato, el periodista debe emplear citas, anécdotas, ejemplos y datos de interés humano para dar vivacidad a su trabajo.