Historia del Cine: Años 60 y 70

Ante la creciente popularidad del fenómeno televisivo, los estudios de Hollywood iniciaron una etapa de espectacularidad y de novedosos procedimientos técnicos para volver a atraer al público a las salas. Así, fueron apareciendo el cine en relieve o 3-D, el Cinerama, tres películas contiguas proyectadas en una enorme pantalla cóncava, la pantalla circular del Circarama o el cine oloroso (Odorama).

Pero de todos los inventos de esta fiebre técnica sólo se consolidarán algunos como las películas de 70 mm y el Cinemascope y con ello la pantalla panorámica, de proporciones en torno a 1/2, que se impone al formato tradicional de 3/4.

Para abaratar los gastos de producción, y de paso eludir a los sindicatos, los estudios americanos comenzaron a rodar las películas que necesitan muchos figurantes en países europeos. En Italia se rodaron Ben Hur (W. Wyler, 1959) y Cleopatra (J.L. Mankiewicz 1961-63). A España llegó en 1959, el célebre productor Samuel Bronston que produjo, entre otras, El Cid (A. Mann, 1961) o 55 días en Pekín (55 Days at Peking, N. Ray, 1963)

Pero, frente a este cine encabezado por Hollywood, surgieron en varios países nuevas corrientes, con producciones menos costosas y mayor independencia creativa. Se trataba de cine alternativo, poco comercial, experimental, de vanguardia, underground..., pero que busca obras más complejas y comprometidas, que busca puntos de vista más feministas, intimistas o revolucionarios y que experimenta con las técnicas desde presupuestos bajos.

Así, aparecen los nuevos cines y el cine de autor. Aunque estos cines no se ven favorecidos por los medios de distribución.

Aunque este módulo lleve el título " los años 60 y 70", se inicia con obras pertenecientes a los últimos años de la década de los 50.