Países Nórdicos

La ocupación alemana fue propicia para los intereses del cine danés (1), puesto que los alemanes prohibieron las pelí­culas de los paí­ses aliados. El hecho de ir a ver pelí­culas danesas se convirtió en un símbolo de resistencia contra la ocupación. Cineastas como Bodil Ipsen y Lau Lauritzen se consolidaron en este perí­odo a través de los thrillers psicológicos. También impresionó Johan Jacobsen con la pelí­cula por episodios Ocho acordes (Otte akkorder, 1944). No obstante, la mayor pelí­cula danesa bajo la ocupación la realizó el gran Carl Th. Dreyer. Es Dies Irae (Vredens Dag, 1943) (2), un relato del siglo XVII sobre la represión de la sensualidad y el amor por un sistema hostil a la vida, que podí­a interpretarse perfectamente como un comentario alegórico a la ocupación.

Dies Irae - Prados rojos -El ejército invisible - Tu libertad en juego
Carteles de película: Dies Irae, Prados rojos, El ejército invisible y Tu libertad en juego

En los años inmediatamente posteriores a la guerra, el tema central fue precisamente la ocupación alemana. En 1945 Bodil Ipsen y Lau Lauritzen jr. presentaron Los prados rojos (De røde Enge) y Johan Jacobsen El ejército invisible (Den usynlige Hær), dos pelí­culas sobre la ocupación alemana que combinaban realismo y pathos melodramático. Les seguirí­an algunos documentales como Tu libertad está en juego (Det gælder din Frihed, Theodor Christensen, 1946), rodada clandestinamente y producida para el Consejo de Liberación.

Tras la guerra, se produjo en la neutral Suecia una importante revitalización de la industria del cine. El auge del cine sueco -como el de otras pequeñas cinematografías- debe mucho al auge de los festivales, que generó una mayor demanda de películas de valor artístico. Ello permitió la aparición desde principios de los años 50 de nombres como Alf Sjöberg, que en 1951 ganó el León de Oro de Venecia con Señorita Julia (Fröken Julie). En 1952 Arne Mattsson sorprendió al público del festival de Berlín con Un solo verano de felicidad (Hon dansade en sommar).

Señorita Julia - Un solo verano de felicidad - Un verano con Mónica
Fotogramas de Señorita Julia, Un solo verano de felicidad y Un verano con Mónica

Un año después entró en la escena internacional Ingmar Bergman con Un verano con Mónica (Sommaren med Monika, 1953), ratificada poco después con Sonrisas de una noche de verano (Sommarnattens leende, 1955). En 1956, realizó una de sus primeras obras maestras, El séptimo sello (Det Sjunde Inseglet) (3). Bergman es autor de recorridos íntimos y enigmáticos, que se apoderan del espectador transportándolo a una experiencia personal e inquietante, de un denso dramatismo que implica desnudar el alma humana y se convertirá en uno de los directores más importantes de la historia Vd. Autores módulo 5).

Bergman - Sonrisas - Séptimo sello
Bergman: Fotogramas de Sonrisas de una noche de verano y El séptimo sello

Icono de iDevice

Amar el Cine: Capítulo 11

amar cine

Capítulo 11: El séptimo sello.

Consulta el PDF Ficha ténica y minutaje para conocer los contenidos completos del capítulo. 

 

 


Icono de iDevice

De película

Puedes ver desde aquí un fragmento de una entrevista con Bergman hablando de la película El séptimo sello.