Luis García Berlanga

Películas de Berlanga
Retrato de Berlanga y carteles de algunas de sus películas

De familia republicana, Luis García Berlanga (1921-2010) tuvo que enrolarse en la División Azul para excarcelar a su padre, condenado tras la guerra. Posteriormente, tras rechazar unos estudios convencionales, formó parte de la primera promoción del IIEC. Compañero de Juan Antonio Bardem, con quien compartió su primer filme Esa pareja feliz (1951), el valenciano apostó en su cine por abordar situaciones frecuentemente dramáticas desde el humor negro y cierto aire de sainete, aunque con una carga de acidez que dotan a sus películas de una profundidad pocas veces conseguidas en el cine español.

Su primera gran obra fue Bienvenido, Mr. Marshall (1952). Esta genial comedia coral plantea como fondo la visita de una delegación estadounidense a un pueblo castellano, con motivo de los acuerdos planteados por el histórico plan Marshall. Berlanga se sirve de este hecho anecdótico para satirizar acerca del Plan y sobre todo acerca de una sociedad española aún subdesarrollada en más de un aspecto y lejos de los tópicos con que la presentaba la propaganda del régimen.

Berlanga rodando en los 50, los 60 y los 80
Berlanga en rodajes de los años 50, 60 y 80

Su estilo, a la vez tierno y descarnado, queda patente en las primeras décadas de su filmografía con obras (1) como la citada Bienvenido, Mr. Marshall, la fábula de Calabuch (1956) (2) o Los jueves, milagro (1957) (3). Mención especial merecen Plácido (1961) (4), en la que cargaba contra la hipocresía de ciertas prácticas caritativas, y El verdugo (1963) (5), en la que denunció la pena de muerte, sus dos películas más ambiciosas y que siguen ocupando hoy un lugar de honor en la historia del cine español.

Calabuch - Plácido - El verdugo
Fotogramas de Calabuch (izq.), Plácido (centro) y El verdugo (dcha.)

Con dificultades para que la censura apruebe sus guiones, aceptó algunos encargos como ¡Vivan los novios! (1969) (6)y trató de cambiar de registro con la irregular Tamaño natural (1973).

Con la transición, Berlanga inició una fecunda colaboración con el guionista Rafael Azcona, de la que la que nació su famosa trilogía con La escopeta nacional (1977), Patrimonio Nacional (1980) y Nacional III (1982), las tres basadas en la vida de la familia del Marqués de Leguineche, inserta en pleno proceso de transición de la dictadura a la democracia. En estas obras su estilo deriva hacia obras con fuertes dosis de humor negro y cierta tendencia al esperpento.

La escopeta nacional - La vaquilla - Moros y cristianos
Fotogramas de La escopeta nacional (izq.), La vaquilla (centro) y Moros y cristianos (dcha.)

Sus posteriores películas fueron comedias corales en las que fue acentuando el tono satírico y en la que tomaba cada vez más libertades con los guíones. Destaca por su éxito comercial La vaquilla (1985), en la que rodó un viejo guión sobre la sinrazón de la guerra civil. Tras Moros y cristianos (1987), llegaron Todos a la cárcel (1993) y París-Tombuctú (1999), que puede considerarse como su testamento fílmico. Recibió el Premio Nacional de Cinematografía (1981), la Medalla de Oro de Bellas Artes (1983) y el Premio Príncipe de Asturias en 1986.

Valenciano, mediterráneo, obsesionado por la sensualidad, atónito ante la hipocresía social, su cine fue una manera de plantar cara al absurdo de la vida con humor y tragedia, con piedad y comprensión. La obra de un poeta visual (7), descarnado y tierno.

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De película

Puedes ver aquí un fragmento de El verdugo, y otro de Calabuch.

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Actividad 14: Ampliación

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Actividad 15

Visionado:

Toca ver (o revisar) una de las películas que Berlanga realizó hasta 1963.

Intenta resumir los rasgos que definen el cine del gran director valenciano.