Juan Antonio Bardem

Películas de Bardem
Retrato de Bardem y carteles de varias de sus Películas

Juan Antonio Bardem (1922-2002) y Berlanga son dos de las figuras que mejor representan los intentos de renovación que surge en el panorama cinematográfico español tras décadas de cine menor. Anteriormente, Juan Antonio Nieves Conde les había abierto el paso con la realización de Surcos (1951), película que por primera vez se acercaba a la realidad social española desde una perspectiva cruda, sin edulcorantes, propia de una mirada influenciada por el cine neorrealista italiano.

En la década de los 50, Bardem fundó con otros la revista cinematográfica Objetivo, que tenía entre otras prioridades la de revisar críticamente el panorama del cine español. Los resultados los expuso en las Conversaciones de Salamanca, celebradas en 1955, con la intención de revisar e impulsar el cine. Es famoso el dictamen de Bardem sobre el cine nacional "...políticamente ineficaz, socialmente falso, intelectualmente ínfimo, estéticamente nulo e industrialmente raquítico". Bardem además participó siempre en la lucha antifranquista y fue miebro del partido comunista.

Fruto de estas convicciones, y con vocación renovadora, dirigió en 1955 uno de sus mejores filmes, Muerte de un ciclista (1). La película, que se inspiró en Cronica de un amore (Cronaca di un amore, 1950) de Antonioni, que crítica la hipocresía burguesa. El atropello y posterior muerte de un ciclista por parte de una pareja de adulteros sirven a Bardem para denunciar el egoísmo insolidario de la burguesía.

Muerte de un ciclista - Calle mayor - La venganza
Fotogramas de Muerte de un ciclista (izq.), Calle mayor (centro) y La venganza

Un año después, durante el rodaje de Calle Mayor (1956) (2), fue detenido por sus actividades políticas pero pudo reanudar el rodaje de la que es otra de sus grandes películas. En ella, de nuevo con toques neorrealistas, Bardem reflejaba con pesimismo la sociedad provinciana (3), con su miseria moral y anclada en los aspectos más sórdidos del inmovilismo. La misma mirada social apareció, con resultados más irregulares, en películas como La venganza (1957) (4), Los inocentes (1962) (5), Nunca pasa nada (1963) y Variétes (1970).

El éxito conseguido por Muerte de un ciclista y por Calle Mayor (ambas premiadas internacionalmente) le permitieron realizar varias coproducciones internacionales, que no alcanzaron la calidad y resonancia de sus primeras obras. En general, sus obras de finales de los sesenta y de los setenta fueron fallidos intentos de hacer un cine comercial con mensaje.

Varietés - El puente - Siete días de enero
Fotogramas de Varietés (izq.), El puente (centro) y Siete días de enero (dcha.)

Posteriormente recuperó el carácter político de su cine en El puente (1976), Siete días de Enero (1978), dos películas que han sido revaloradas por los estudiosos, y otras como La advertencia (1982) y Resultado final (1997) que se saldaron con resultado más discreto, lejos del nivel de sus mejores títulos. Ha trabajado también en algunas series para la televisión como la estimable Lorca, muerte de un poeta (1987) o El joven Picasso (1991).

Bardem rodando - Con Joaquim Jordà - Con Berlanga
Bardem rodando (izq.), con Joaquim Jordà (centro) y con Berlanga (dcha.)

Icono de iDevice

Para saber más

(1) Muerte de un ciclista

(2) Calle Mayor

(3) Enrique Albero: Guerrilleros de la memoria. Otros artículos sobre Bardem y su cine disponibles en encadenados.org.

(4) La venganza

(5) Los inocentes

 

Ficha para trabajar en el aula. Muerte de un cliclista, de Tomás Valero Martínez. Disponible en cinehistoria.com.


Icono de iDevice

De película

Puedes ver desde aquí un fragmento de Muerte de un ciclista.

Icono de iDevice

Actividad 16

¿Puedes señalar las diferencias entre la forma de abordar la realidad en el cine de Berlanga y Bardem?