Francia

Para competir con la industria norteamericana, el cine francés recuperará a sus más prestigiosos cineastas que abordarán una producción de calidad, el llamado cinéma de qualité, cuyo academicismo acabará siendo duramente rechazado por los sectores más jóvenes de la intelectualidad francesa.

El estilo realista de directores como Marcel Carné y Jean Renoir, que dió lugar en los años 30 al llamado naturalismo poético, queda desfasado con la aparición de las películas italianas del movimiento neorrealista. René Clair vuelve a Francia y continúa cultivando la sátira y las fantasías oníricas.

Un director que destaca en estos años es René Clément que en 1946 codirigió con Jean Cocteau La Bella y la Bestia (La Belle et la Bête). En esta película, y en otras posteriores como Orfeo (Orphée, 1949), Cocteau, que además de dirigir era poeta, novelista, pintor y ensayista, utilizó técnicas originales para crear imágenes poéticas. Sus metáforas visuales y su estilo ecléctico serán admirados por Godard, y de hecho es uno de los padres de la Nouvelle Vague.

Bella y Bestia - Juegos prohibidos - Salario del miedo - Casque d´or
Fotogramas de La Bella y la Bestia, Juegos prohibidos, El salario del miedo y Casque d´or

Por su parte René Clément en 1952, fiel a su obra anterior, realizó un valioso alegato contra los horrores de la guerra a través de un poético retrato de infancia, Juegos prohibidos (Jeux interdits) (1). También destaca la obra de suspense y fatalismo de Henri Georges Clouzot, El salario del miedo (Le salaire de la peur, 1952). Jacques Becker aporta una de las obras más contundentes y vigorosas de la década de los 50, París bajos fondos (Casque d'or, 1952), en la que reconstruye meticulosamente un suceso auténtico ocurrido en el París de principios de siglo. También dirige La evasión (Le trou, 1959).

Jour de fête - Vacances Hulot - Mi tío (Tati)
cartel de Jour de fête, fotogramas de Vacances Hulot y Mi tío (Tati) que aparece retratado

Otra gran revelación del cine francés de los años cincuenta fue el cómico Jacques Tati que interpretó y dirigió cinco obras maestras singulares: Jour de fête (1949), Las vacaciones de M. Hulot (Les vacances de M. Hulot, 1953) (2), Mi tío (Mon oncle, 1958) (3), Playtime (1967) y Trafic (1971). En ellas daba rienda suelta a su visión satírica de las costumbres burguesas y de la moderna civilización urbana, definiendo un estilo cómico (4) elaborado e intelectual, que recuperaba el clásico gag visual, al que incorporaba el elemento sonoro pero sin diálogos.

En 1954, la directora belga Agnès Varda realizó su primera película La pointe courte, considerada el antecedente de la nouvelle vague. Varda escribe, produce y dirige sus películas con total libertad, siguiendo modelos de trabajo del nouveau roman y proponiendo innovaciones en los temas, en la narrativa y en las soluciones cinematográficas.

Agnès Varda - Robert Bresson
Agnès Varda  y Robert Bresson

Un autor con una idea muy personal de su arte y de su oficio es Robert Bresson, que con Diario de un cura rural (Le journal d´un curé de campagne, 1951) avisó de su originalidad con nuevas formas de hacer un cine diferente de lo que se había visto. En esta etapa también dirigió Un condenado a muerte se ha escapado (Un condamné à mort s'est échappé, 1956), y después, Pickpoket (1960) y El proceso de Juana de Arco (Procès de Jeanne d'Arc, 1962).

Icono de iDevice

De película

En esta playlist podéis ver algunas breves escenas de las películas de Jacques Tati Mon Oncle y Playtime.

Icono de iDevice

Sugerencia de visionado

Si no las conoces, es la hora de descubrir las películas de Jacques Tati.