Educación Inclusiva

Módulo 6: Autonomía personal

Orientación y movilidad (OyM)

Toma de dirección

Determinar una línea o camino a partir de un objeto o sonido para facilitar el desplazamiento en línea recta. Cuando quieres moverte hacia un lugar determinado, debes tener una imagen mental previa de la dirección a tomar.

Escuadramientos

Alinearse simétricamente (al lado de la pared o de espaldas a ella) para colocar el cuerpo en relación a un objeto y lograr una línea de dirección definida, o establecer una posición concreta, permite dirigirse a un punto concreto con la mayor exactitud posible.

El escuadramiento puede también darse en una superficie guía (un sonido u objeto) cuando se quiere caminar paralelamente a ese sonido u objeto. Evidentemente, es poco seguro y pueden producirse errores sobre todo al dar el primer paso o cuando hay un hueco o puerta abierta que atraen y hace que la persona se desvíe.

Establecimiento de referencias

La OyM es compleja ya que es necesario procesar la información sensorial, mediante un análisis cognitivo, la capacidad de resolución de problemas y la toma de decisiones. El alumno o la alumna debe saber cuál es su situación y hacia dónde quiere ir, saber lo que le rodea, los puntos de referencia que va a encontrar, cuál es el camino o itinerario que debe seguir y las alternativas existentes a dicho camino.

Para ayudar en estos procesos, están los puntos de referencia: cualquier sonido, objeto, olor o percepción táctil (directa o indirecta) que tiene estas características:

Es necesario que la persona sea capaz de comprender la reversibilidad del proceso, es decir, que sepa el camino de vuelta. Por ejemplo, si una alumna aprende a ir desde el aula al baño que está a la derecha, cuando vaya del baño a la clase debe saber que tiene que girar a la izquierda.

Búsqueda de objetos

El objetivo es buscar objetos caídos o encontrar objetos en una mesa o en el suelo, de modo sistemático y de forma que nos permita estar seguros de haber explorado toda la superficie.

Si es un objeto que se ha caído es muy importante el oído y la atención, para captar hacia dónde está el objeto en cuestión por el ruido que hace, así que no se debe empezar a buscar hasta que no pare de sonar en su caída.

Antes de agacharnos a recogerlo, tener cuidado de no tropezar con la cara en algún sitio (mesa, silla), por lo que es conveniente enseñar siempre a agacharse sin inclinación, en vertical, o bien, poner la mano delante.

En el suelo es conveniente buscar en espiral (con el pie o la mano hacia dentro, para no enviarlo más lejos). Si no lo encontramos, giramos 45º y seguimos así hasta dar una vuelta completa.

Si el objeto que buscamos está sobre una mesa, parcelar ésta para no dejarnos ningún resquicio, y con los dedos flojos y hacia dentro para no tirar nada. Se puede explorar con movimientos verticales, horizontales o en espiral (haciendo círculos concéntricos cada vez mayores).

técnicas de búsqueda de objetos caídos

Técnicas de búsqueda de objetos caídos.

Interiores

Una habitación se empieza a reconocer desde la pared donde está situada la puerta, este será el primer lado a investigar y lo llamaremos de alguna forma (A o lado de la puerta). Una vez se explora el lado A, se vuelve al punto de partida y se hace un repaso de lo que encontró en ese lado. Después, se continúa hasta el lado B, con la técnica de seguimiento de superficies y la protección alta. El alumno debe notar que ha girado 45º. Una vez recorrido el segundo lado vuelve a la puerta y recuerda todo lo anterior. Y así con todo el perímetro de la habitación.

Después, se piden al alumno itinerarios sencillos: por ejemplo, ¿cómo ir desde la puerta a la pizarra?

Una vez visto el perímetro, estudiamos el centro de la habitación. Para ello, se busca el centro del lado A (el de la puerta), escuadra contra la pared y camina (con protección baja) hasta llegar a C. De la misma forma de B a D, analizando lo que encuentra por el camino. También se puede recorrer la estancia en zig-zag.

Ayudas táctiles

A veces, es conveniente representar el espacio de forma abstracta, a pequeña escala, para que el alumno/a pueda llegar a comprender conceptos ambientales. Algunos conceptos son más fáciles de comprender por medio de maquetas: ciertos cruces, la estructura de ciertas calles, la distribución de un edificio, un itinerario, etc.

Auxiliares para movilidad

Instrumentos que permiten moverse por el entorno del modo más independiente y seguro posible.

Desde el momento que el niño o la niña empieza a desplazarse precisa estos auxiliares porque aumenta su seguridad e independencia y aprovechará más el aprendizaje espontáneo y natural de conceptos espaciales y medioambientales. Cuanto antes lo utilice, antes comenzará a interesarse por el entorno, y a aplicar estrategias de resolución de problemas.

Perro-guía: A partir de los 18 años, cuando el alumno o la alumna ya es responsable para atender al animal y tiene capacidad de orientación y de movilidad con bastón, puede solicitar un perro guía. Es importante que el usuario tenga una buena orientación y movilidad, ya que el perro sólo va donde la persona ciega le dirige. El perro sólo detecta los obstáculos. La seguridad y autonomía que proporciona el perro-guía es muy valiosa.

una mujer invidente y su perro guía en el momento de subirse a un taxi

El perro guía proporciona a la persona invidente un mayor grado de seguridad y autonomía. Fuente: Banco de imágenes de la ONCE.

Amplía: El perro guía.

La Fundación ONCE del Perro-Guía es el centro responsable de la selección, cuidado, atención y entrenamiento de perros guía, así como del adiestramiento posterior necesario para la adaptación entre el usuario y el perro-guía asignado.

La Fundación ONCE del Perro-Guía (FOPG) situada a unos 20 Km de Madrid tiene como finalidad proporcionar perros-guía, como auxiliar de movilidad, a las personas con ceguera o deficiencia visual. La FOPG entrena alrededor de 100 perros anuales.

La FOPG nace en 1990, siendo la ONCE y su Fundación su único patrocinador. Los próximos objetivos pasan por superar las 120 unidades de perros guía asignados anuales y encontrar nuevas fuentes de financiación que, al igual que en otras escuelas de reconocido prestigio, patrocinen la puesta en curso de más y mejores perros. En una sociedad moderna y solidaria, es el deber de todos facilitar el acceso y la movilidad a todos sus ciudadanos. Ayuda al PERRO-GUÍA a cumplir esta misión

Perro guía

Perro guía en el metro. Fuente: Banco de imágenes de la ONCE.


El derecho de acceso de las personas ciegas o con deficiencia visual usuarias de perro-guía al entorno y, en particular, a los lugares y espacios de uso público, con independencia de su titularidad, está garantizado por leyes dictadas por las distintas Comunidades Autónomas. En aquellos casos en los que la normativa autonómica no prevea nada sobre esta materia, se aplicará la regulación estatal contenida en el Real Decreto 3250/1983, de 7 de diciembre.

Gracias a la gran labor social de ONCE más de mil perros guía conducen a personas ciegas por nuestras calles de forma más segura y autónoma.

Ayudas ópticas y no ópticas: Permiten al alumnado aprovechar al máximo su resto visual. Pueden ser ópticas (lentes, gafas, telescopios, etc. que agrandan la imagen) o no ópticas (mecanismos que mejoran la visión: viseras, ampliaciones, contrastes mediante filtros, atriles...)

Dispositivos pre-bastón: juguetes que se dan al niño o la niña antes del bastón (andadores parachoques, correpasillos, palos...). El objetivo es que aprenda que lleva algo que detecta obstáculos. A veces, es conveniente que la familia se vaya acostumbrando a la necesidad del niño/a de llevar bastón, ya que les cuesta mucho aceptar esta nueva fase de su hijo/a, por varias razones: la independencia que supondrá en el futuro, el temor a accidentes (tiene mucho que ve con la sobreprotección) y por el simbolismo que representa el bastón al definir a la persona como ciega (esto tiene que ver con el grado de ajuste a la ceguera).

Ayuda electrónica: Son dispositivos electrónicos que facilitan a la persona con discapacidad visual la localización e identificación de referencias y eliminación de obstáculos. Estas ayudas emiten ondas de ultrasonido o haces de luz que al chocar con los objetos vibran o emiten un sonido, que varía en función de la altura o distancia a la que se encuentre el obstáculo. Un ejemplo de estas ayudas es el bastón láser, pero son muy pocas las personas que lo utilizan.

Bastón de movilidad: Es el auxiliar para la movilidad más extendido porque protege, localiza obstáculos, proporciona información sobre el entorno (por medio del tacto indirecto percibe la textura del suelo y los desniveles). Además, identifica a la persona que lo lleva como con discapacidad visual, lo cual puede ser beneficioso para prevenir accidentes o a la hora de solicitar ayuda.

Hay diversos tipos; bastón símbolo, con cayado, rígido, plegable, etc. Todos tienen en común que son de color blanco (internacionalmente significa que quien lo lleva es una persona con discapacidad visual. Si tiene bandas rojas, es que la persona es sordociega).

bastones plegables y rígidos

Bastones plegables y rígidos. Fuente: Banco de imágenes de la ONCE

Son de material resistente, sensible y ligero, para transmitir la información (se suele utilizar el aluminio o la fibra de vidrio).

El uso del bastón permite detectar obstáculos dentro de un radio de aproximadamente un metro o metro y medio, por lo que posibilita independencia en los desplazamientos.

El aprendizaje del uso del bastón requiere su tiempo. Hay que aprender a sujetar correctamente el bastón, hacer bien el arco para que proteja realmente y no moleste al resto de viandantes, llevar bien el ritmo y la coordinación.

Hay varias técnicas para utilizar el bastón:

  • Técnica diagonal: Para desplazarnos por interiores. Suple la técnica de protección baja y sirve para comenzar el aprendizaje del uso del bastón, localizar referencias...
  • Técnica básica: La técnica básica, o de dos puntos, protege de obstáculos en exteriores y recoge información. Lo importante es que cubra la amplitud de los hombros  (sirve para realizar el seguimiento de una superficie, localizar objetos y referencias, subir y bajar escaleras).
  • Técnica de deslizamiento: Nos da más información que la anterior, es más segura, pero muy incómoda por  superficies no lisas, porque se tropieza con todo (se trabaja la posición correcta, la apertura del arco, el ritmo, la coordinación, la velocidad y la capacidad de autocorrección de la técnica)
  • Subida y bajada de escaleras.
  • Técnica de tres puntos: para seguir una pared.

    en la imagen de la izquierda detalle de una persona utilizando el bastón de movilidad para bajar unas escalares mecánicas. En la imagen de la derecha una mujer invidente camina por la calle, pegada a la pared, usando su bastón de movilidad

    El bastón de movilidad protege, localiza obstáculos y proporciona información sobre el entorno. Fuente: Banco de imágenes de la ONCE

¿Cómo enseñar al alumnado la técnica base con bastón?

  • En primer lugar, se enseña el niño o la niña a sujetar el bastón y la posición correcta del brazo. Se trabaja a lo largo de un pasillo caminando, simplemente empujando el bastón.
  • Después, se enseña a realizar el arco (al principio no importa la amplitud) con la muñeca, dejando fijas las articulaciones del codo y hombro. Es importante que se mantenga la mano centrada, para que el arco proteja todo el cuerpo.
  • Después, se trabaja el ritmo y la coordinación (si el bastón va a la izquierda, el pie que avanza será el derecho y viceversa).
  • Finalmente, se trabaja la amplitud del arco. Se lo podemos marcar entre dos sillas, para que por memoria muscular lo interiorice correctamente. Luego, lo deberá hacer caminando.