Educación Inclusiva

Módulo 5: El sistema Braille

Resumen

Louis Braille (1809-1852), estudiante ciego del instituto fundado por Haüy, publica en 1827 el código de lectoescritura para ciegos: el sistema braille. Además, Luis Braille adapta el sistema a las matemáticas, la música y las ciencias, y desarrolla un sistema de abreviaturas. Inventa también una pauta que permite la escritura.

La difusión del sistema braille como método universal de comunicación escrita para personas ciegas ha sido un factor decisivo en favor de la integración social y educativa de las personas con discapacidad visual. Hoy en día, el acceso a la información de estas personas es una realidad gracias, sobre todo, al sistema braille.

Este sistema está diseñado para ser utilizado a través del tacto, por medio de puntos en relieve. Cada letra o signo se representa en un solo cajetín, en el que aparecen o no los 6 puntos en relieve, que son percibidos a través del tacto por las yemas de los dedos. Mediante las diferentes combinaciones de puntos en un mismo cajetín se pueden obtener 64 formas distintas de disposición de los puntos, incluyendo el cajetín en blanco, que se utiliza para separar las palabras.

El aprendizaje de la lectura braille es un proceso que va de lo más simple (la letra) a lo más complejo (palabra y frase). Pero, además de ser un sistema analítico, es también sintético, al tener que percibir globalmente un conjunto de puntos que forman cada letra.

El niño con ceguera puede y debe iniciar el aprendizaje de la lectoescritura braille al mismo tiempo que sus compañeros videntes se inician en la lectoescritura en tinta. Debe tener cierto desarrollo de la motricidad gruesa y fina, aprendizaje de conceptos básicos, desarrollo senso-perceptivo, desarrollo de la memoria, atención y observación:

Hace algunos años, la escritura del sistema braille se enseñaba desde los primeros niveles, con pauta y punzón. Una vez aprendida la escritura manual, se pasaba a la escritura a máquina. Ahora, se enseña a escribir desde el primer momento con la «máquina Perkins». A partir del segundo y tercer ciclo de educación primaria, existen distintos modelos de anotadores parlantes (Braille’n Speak, Braille hablado, etc.) que ofrecen la posibilidad, además, de procesar la información y crear ficheros como un ordenador.

Lo importante es que el alumno pueda conseguir una velocidad de lectura y escritura aceptables, que su código de lectoescritura (y, por tanto, de acceso a la información) sea operativo para el trabajo en el aula.

El braille es indispensable para las personas con discapacidad visual (no olvidemos que supone el acceso a las tecnologías de la información y la comunicación: línea braille, etc.)

Una decisión importante con la que se encuentran los profesionales dedicados a la educación de personas con discapacidad visual es la elección del código de lectoescritura (tinta o braille) que se debe enseñar a los alumnos, cuando conservan un cierto resto visual. La ausencia de criterios claros puede repercutir negativamente en el proceso de aprendizaje del alumno. Es necesario tener en cuenta que el grado de dominio del código de lectoescritura elegido va a repercutir en el rendimiento académico general del alumno y sobre muchos otros aspectos de su vida.

Hemos aprendido la importancia que el sistema braille ha tenido y tiene en la vida de las personas con discapacidad visual a todos los niveles: personal, escolar y social. Conocemos el sistema braille, su estructura y su didáctica. Sabemos qué didáctica y metodología debemos utilizar en su enseñanza.

Tenemos herramientas para decidir el código de lectoescritura (braille o tinta) más adecuado para cada alumno y conocemos los materiales y los recursos existentes para su enseñanza.

La idea básica ha sido acercar a los profesionales al método de lectoescritura utilizado por las personas con discapacidad visual, con la intención de eliminar recelos infundados ante un sistema que por desconocido, se piensa que es difícil. Así, podremos conocer a fondo la forma de acceder a la información de estas personas y, en suma, a comprender sus necesidades.