Educación Inclusiva

Módulo 4: Adaptaciones curriculares

Adaptaciones por áreas curriculares

Educación física

La educación física es un área procedimental en la que la información visual y la orientación espacial juegan un importante papel. Por eso, hace algunos años, los alumnos con discapacidad visual solían quedar exentos de esta asignatura. Sin embargo, actualmente se considera que es muy importante que estos alumnos participen de todas las asignaturas por varias razones: en este caso, por las grandes posibilidades que para la inclusión social tiene esta asignatura y, por otro lado, por los beneficios que el desarrollo psicomotor, el deporte y la gimnasia representan para el desarrollo cognitivo, muscular, el conocimiento del cuerpo, el fomento de hábitos saludables, comunicación y relación con los iguales, ocio y tiempo libre, etc.

Es precisamente entre los 6 y los 12 años de edad cuando “se produce la elaboración definitiva del esquema corporal, se armonizan y se integran los esquemas segmentarios, se toma conciencia de los diferentes elementos corporales y se controla el esfuerzo y la dirección, con vistas a la acción concreta o a la movilización general” (Álvarez, F., en VV.AA (2000).

En general, la ceguera produce en el alumno un menor conocimiento del cuerpo y del dominio del esquema corporal, su movilidad se ve afectada, puede presentar estereotipias (blindismos), y una mala orientación en el espacio, por lo que el alumno se mueve menos, siente miedo y falta de seguridad.

El alumno no puede quedar excluido nunca de la actividad. Para que pueda participar se deberán realizar algunas adaptaciones, sobre todo, en la metodología del profesor, que utilizará algunas estrategias, que son casi de sentido común: enseñar al alumno, desde el principio de curso, el gimnasio, y organizar el espacio de forma que no haya obstáculos y resulte seguro moverse, evitando golpes, miedos o caídas innecesarias.

Muchas de las actividades se pueden adaptar simplemente organizando a los alumnos por parejas, de tal forma que el alumno con discapacidad visual dispone de un guía vidente para desplazarse con seguridad.

En el área de educación física se deberán hacer las adaptaciones necesarias para que ningún alumno se sienta excluido. Fuente: Instituto de la Mujer.

La adaptación de las actividades se realizará en función de las necesidades y características del alumno, del espacio donde se va a desarrollar la actividad  y del grupo de clase, los recursos del centro y el entorno y del propio profesor.

El espacio es importante porque puede tener algunas características que condicionan la inclusión del alumno: orden, iluminación (natural o artificial), contraste de elementos y colores (marcas en el suelo, puertas, espalderas, paredes y suelo, ropa de los alumnos y el profesor…), texturas (en suelo, en barandillas, desniveles, bordillos, en los materiales a utilizar (pelotas, cuerdas, aros, grosores, colores, dureza…) o sonido (pelotas sonoras, cascabeles en camisetas del equipo contrario, etc.

Por supuesto, todos los elementos o referencias escritas (marcadores, reglas del juego, etc.) deben estar también transcritos al sistema braille o ampliados para que sean accesibles al alumno.

A veces, la adaptación es muy sencilla, requiriendo que los alumnos hagan notar su presencia con voces. A la hora de marcar ciertos movimientos o de establecer límites, o marcas de llegada o salida se utilizan determinados sonidos (palmadas, pitos, voces…) para que le sirvan de referencia sonora. Por ejemplo, a la hora de saltar obstáculos, el profesor da una palmada cada vez que el alumno se acerca al obstáculo para indicarle cuándo debe saltar. En las carreras es adecuado que el maestro se sitúe en la meta, frente al alumno y vaya marcando con voz o palmas su situación, para informar al alumno de la dirección correcta y que no se desvíe.

Para enseñar determinados movimientos se puede utilizar al alumno como modelo para los demás, o bien que el alumno toque la postura en otro alumno y, por supuesto, la insustituible información auditiva o verbal. Es importante además, proporcionar al alumno un buen feedback o información de lo que realiza.

La parte lúdica y social de la actividad física es muy importante. Existen muchos deportes que todos los alumnos pueden practicar, con las ayudas o adaptaciones que sean necesarias en cada momento:

La Federación Española de Deportes para Ciegos (FEDC) creada en 1993, quien organiza competiciones específicas para personas con ceguera o deficiencia visual de deportes como ajedrez, atletismo, ciclismo en tándem, esquí, fútbol-sala, judo, natación, golball, montañismo, tiro, powerlifting, vela, remo e hípica.

Enlaza: Para obtener más información sobre este tema puedes visitar la página Web de la Federación Española de Deportes para Ciegos: www.fedc.es