Educación Inclusiva

Módulo 4: Adaptaciones curriculares

Adaptaciones por áreas curriculares

El currículo educativo es lo suficientemente flexible y abierto como para que los maestros y profesores pueden elaborar las programaciones en función de las características y necesidades de sus alumnos y centros.

Podemos asegurar que las adaptaciones que se realicen para acercar la información al alumno con discapacidad visual serán beneficiosas también para el resto de alumnos.

La verbalización del tutor y los comentarios de los compañeros serán siempre la mejor adaptación que se puede ofrecer, ya que proporcionan conocimientos y conceptos de todo tipo que el alumno que no ve traducirá en imágenes mentales.

A la hora de realizar una adaptación curricular, es necesario partir de las variables individuales que caracterizan al alumno, al centro y al contexto socio-familiar:

El objetivo es favorecer al máximo el desarrollo y el aprendizaje del alumno. No nos centramos en la discapacidad del alumno, en lo que no puede hacer, sino en los recursos y apoyos que necesita para alcanzar los objetivos propuestos. Se empieza valorando las necesidades del alumno para determinar la ayuda que precisa.

En lo relativo al material del alumno, independientemente de la asignatura que estemos trabajando, tiene unas características que pueden condicionar el trabajo a realizar, y que son comunes a todas las asignaturas.

Los libros de texto a utilizar por el alumno cuando no tiene resto visual deben estar transcritos al sistema braille. Cuando el alumno tiene resto visual, los libros que utilice serán los mismos que el resto de alumnos, pero necesitará leerlos con las ayudas ópticas prescritas. En ocasiones, para facilitar el estudio, se pueden ampliar (macrotipos).

una niña con discapacidad visual trabaja el cuerpo humano con libros editados en relieve y material adaptado

Los libros de texto para el alumnado con ceguera deben ser transcritos al braille e incluir las imágenes en relieve. Fuente: Banco de imágenes de la ONCE

En cuanto a las ampliaciones no es conveniente abusar de ellas. El alumno tiene que poder leer con comodidad y eficacia utilizando sus ayudas ópticas y no ópticas. Si esto no es posible, quizá debamos plantear la posibilidad de un cambio de código de lectoescritura (el sistema braille) Tener en cuenta que el código a utilizar por el alumno debe ser funcional en comprensión y velocidad lectora y escritora. Además, hay muchos material de lectura a utilizar en la vida diaria que es imposible ampliar y que el niño tendrá que utilizar (guía telefónica, cartas personales, facturas, etc.).

En el caso de los libros transcritos al sistema braille hay que tener en cuenta que aunque el contenido sea exactamente igual al del libro en tinta, el tamaño  es mucho mayor, porque el braille ocupa mucho más espacio que la tinta. Por tanto, su transporte y utilización es más complicada. Por ejemplo, los libros en braille no se deben apilar unos sobre otros, porque se aplastan los puntos, lo cual repercute en la lectura. Por ejemplo, un libro de matemáticas en braille de secundaria puede ocupar más de 10 tomos grandes en braille. Esto ocasiona al alumno algunos problemas de almacenaje tanto en casa como en el centro. Otras veces, el profesor cambia el orden de los temas y el alumno con ceguera puede no disponer del tomo correspondiente. Hay que tener en cuenta que una misma página en tinta corresponde a varias en braille lo cual hace más complicado y largo el encontrar algo en el libro.

Como decimos el libro de texto adaptado en braille tiene los mismos contenidos que el libro en tinta para permitir que el alumno con discapacidad visual pueda seguir al marcha de la clase. Pero, a veces, es necesario algunas notas aclaratorias para facilitar el acceso a la información y la comprensión, por ejemplo, explicando ilustraciones, fotografías, esquemas o tablas que resultarían inaccesibles al alumno.

En ocasiones, las fotografías o ilustraciones de los libros infantiles son tantas y tan complejas que no se pueden adaptar, lo que se suele hacer es, simplemente, describir el contenido de la ilustración en braille. Evidentemente, en los primeros cursos, cuando el niño aún no sabe leer, no va a ser capaz de leer y entender dicha descripción, por lo que puede ser interesante que se organice en clase la forma de explicar la fotografía o dibujo por los compañeros o el profesor. El niño con discapacidad visual debe saber que siempre habrá imágenes a las cuales sólo podrá acceder mediante una explicación oral, y debe aprender a solicitarla y a interpretar lo que escucha. 

Por otro lado, los libros están transcritos de forma que no se puede escribir en ellos, ya que no se deja sitio en el libro para hacerlo, por lo que el niño se ve obligado a escribir el enunciado de ciertos problemas o actividades en detrimento de su tiempo.

Los libros pueden también adaptarse en formato sonoro, sobre todo cuando se trata de libros de áreas de letras (conocimiento del medio, historia, literatura…) El que el niño disponga de estos materiales sonoros tiene también ventajas en sí mismo ya que, además de facilitar el acceso a este material en un soporte que resulta menos fatigoso que la lectura manual, puede representar un recurso más del aula de tipo inclusivo, ya que todos los alumnos, con discapacidad visual o sin ella, pueden utilizarlo. Que el material del niño con discapacidad visual pueda ser utilizado y compartido por sus compañeros videntes permite al profesor la realización de actividades compartidas de gran valor inclusivo que tienen también repercusión en la autoestima del alumno.

En el CRE de Sevilla, una adolescente con discapacidad visual trabaja en el ordenador con un magnificador de pantalla y con los cascos para la descripción sonora de los contenidos

El formato sonoro de los libros con mucho contenido supone una gran ventaja para el alumnado con ceguera. Fuente: Banco de imágenes de la ONCE

Por otro lado, es conveniente que el alumno se familiarice con esta forma de adaptación, que se acostumbre a escuchar, a mantener la atención y a utilizar el magnetófono.
Con respecto al material didáctico, podemos presentar gran cantidad de recursos elaborados por profesionales e instrumentos sofisticados, que tienen gran calidad y son utilizados por los alumnos en las distintas asignaturas. Estos materiales los presentaremos en cada una de las áreas que se detallan más abajo.

Pero también el profesor tutor debe saber cómo adaptar material para su alumno en particular, con técnicas muy sencillas y materiales al alcance de todos: goma de caucho, collages, etc. (ver el tema relacionado con la adaptación de material)

En cuanto a la tiflotecnología, sólo indicar que el alumno debe aprender a utilizar todos los aparatos tiflotecnológicos que estén a su alcance, ya que con ellos puede acceder al conocimiento, la información y la comunicación.