Educación Inclusiva

Módulo 4: Adaptaciones curriculares

Adaptaciones curriculares

Adaptaciones de acceso

Consiste en la modificación o provisión de recursos especiales, materiales, personales o de comunicación para que los alumnos con necesidades educativas puedan acceder al currículo general. No afectan al currículo.

Son adaptaciones de acceso la eliminación de barreras arquitectónicas, la mejora de las condiciones de iluminación o sonoridad, el mobiliario adaptado, los profesores de apoyo, las ayudas técnicas y tecnológicas (ayudas ópticas y no ópticas, herramientas, instrumentos, tiflotecnología…), los sistemas de comunicación complementarios y los sistemas alternativos de comunicación (braille y lengua de signos).

Recursos humanos

El proceso de inclusión educativa y social de un alumno en un centro escolar precisa del trabajo y la colaboración de distintos miembros de la comunidad educativa: los padres, los tutores y profesores del centro, los orientadores y equipos de apoyo, los compañeros del alumno, etc. En el módulo que hemos dedicado a los Equipos Específicos se explica de forma pormenorizada la actuación de cada una de estas personas, por lo que no vamos a repetirlo aquí.

Únicamente, queremos insistir en que son tantas las personas que inciden en un mismo alumno, que se hace especialmente importante el realizar una buena coordinación entre todos ellos.

La inclusión de un alumno con discapacidad visual grave en un centro educativo supone, en los primeros momentos, ciertas dudas e inquietudes entre los profesionales del centro que, incluso, se cuestionan si van a ser capaces de enseñar al alumno todo lo que éste necesita aprender. Estos primeros momentos, sobre todo la angustia inicial del tutor de aula del alumno, son habituales y, afortunadamente para todos, pasajeros. Cuando el tutor va comprobando, día a día, que el alumno se integra, que puede seguir el currículo escolar con sus adaptaciones, que los materiales siempre están a punto y que el apoyo del equipo especialista es útil y eficaz, entonces, el tutor se va relajando y empieza a valorar positivamente la inclusión del alumno en su aula y a comprobar los beneficios que supone para todos.

El papel del tutor del aula es fundamental, ya que en él recae el mayor peso de la inclusión del alumno. La utilización que haga de los recursos, la metodología que emplee y su profesionalidad determinarán en gran medida los resultados. Su actitud ante la inclusión será decisiva de cara a la actitud del resto de compañeros y profesionales.

Pero el tutor no está solo. Las decisiones en cuanto a los programas a desarrollar con el alumno, la implicación de cada profesional que intervenga y la contribución de la familia, serán también importantes y deberán estar debidamente consensuadas y coordinadas entre todos los implicados, en función de las necesidades de cada alumno y de los recursos, siempre procurando que las adaptaciones curriculares sean lo menos significativas posible.

La familia interviene desde el primer momento en el desarrollo de su hijo, en su evolución y primeros aprendizajes. Gracias a ella el niño aprenderá a ser autónomo y a desarrollar sus habilidades sociales. Si el niño siente que se le acepta tal y como es, tendrá un buen autoconcepto y autoestima.

En cuanto a los compañeros de aula es conveniente informarles y sensibilizarles acerca de la discapacidad visual, así como en lo relacionado con la inclusión educativa y social en el centro educativo del alumno con ceguera o deficiencia visual. Debemos enseñar a los compañeros de aula a valorar el esfuerzo del alumno con discapacidad visual, a respetarle, a valorar su trabajo, a cuidar su material, a compartir su tiempo y a prestarse ayuda mutuamente cuando sea necesario. La metodología a emplear en el aula debe favorecer la cooperación y participación de todos, de forma que el alumno que no ve pueda proporcionar ayuda a los demás, y viceversa. Es un hecho el papel que desempeñan los compañeros en el éxito de la inclusión social y académica del alumno con discapacidad visual, por lo que es importante favorecer la aceptación mutua y actitudes positivas de comprensión, apoyo, respeto y solidaridad.

una profesora enseña a un niño con discapacidad visual el manejo del teclado del ordenador mientras un compañero observa lo que hacen

Los compañeros de los niños con discapacidad visual influyen notablemente en el éxito de su inclusión social y académica. Fuente: Banco de imágenes de  la ONCE.

Es necesario fomentar las habilidades sociales del alumno, el ajuste a su discapacidad y la autoestima. Por ejemplo, una buena forma de empezar sería que el mismo alumno informara a sus profesores, compañeros y amigos sobre su discapacidad visual y de sus necesidades: sobre la  iluminación, las ayudas ópticas y no ópticas que utiliza, la mejor forma de guiarle...

Evidentemente, esto lo podrá hacer el alumno si conoce su discapacidad visual, el nombre de su enfermedad, su agudeza visual, su campo visual, sus limitaciones, etc.

Por último, los orientadores del centro y los Equipos de Orientación también tienen una importante labor en la inclusión de todos los alumnos con discapacidad, y en su colaboración con los centros educativos en cuanto a los proyectos curriculares, la metodología, la orientación, prevención de dificultades e intervención especializada. Igualmente, los equipos específicos de atención a la discapacidad visual desempeñan una importante labor en la inclusión de estos alumnos proporcionando el material necesario y el apoyo especializado que sea preciso.

Para más información puedes repasar el Módulo 2 que aborda el tema de los Equipos Específicos.

Recursos técnicos

Es necesario realizar una adaptación del puesto de estudio del alumno, por medio de materiales y aparatos tiflotecnológicos que permitan el acceso a la información: máquina de escribir braille, anotadores parlantes (braille´n speak), grabadora o libro hablado, calculadora parlante, ordenador con línea braille, magnificadores de pantalla, lupas, software educativo accesible, revisores de pantalla, impresoras braille, caja aritmética, ábaco, libros de texto en braille o ampliaciones, maquetas, gráficos y mapas en relieve, láminas de Thermoform, material de laboratorio adaptado, ayudas ópticas (lupas, gafas, telescopio…) y no ópticas (atril, luz fría, cuadernos pautados, folios de colores, lápices blandos, rotuladores gruesos…), materiales específicos (reglas adaptadas, compás, juegos, balón sonoro, relojes),  etc.

imagen de las manos de una persona utilizando un aparato de Braille´s Speak

Braille´s Speak. Fuente: Banco de imagenes de la ONCE

Para más información sobre los aparatos tiflotécnicos sería conveniente consultar el catálogo del CIDAT (Centro de Investigación, Desarrollo y Adaptación Tiflotecnológica de la ONCE), que dispone de materiales muy diversos para facilitar el acceso a la información de las personas con discapacidad visual: ordenadores con magnificadores de pantalla o líneas braille, anotadores parlantes de distintos tipos, grabadoras, impresoras braille, etc.

- Para más información consulta el Módulo relacionado con las Tecnologías de la Información y la Comunicación.

- Acceso al Catálogo en la web del CIDAT

Modificaciones organizativas

Metodología en el aula

Currículo específico

Son las técnicas específicas que posibilitan a la persona con discapacidad visual un mayor nivel de autonomía y de inclusión educativa y social: