Educación Inclusiva

Módulo 2: Clarificar nuestros valores. Igualdad en la diversidad

Revisando nuestros valores

Las concepciones que mantengamos no sólo se establecen en función de diferencias individuales de nuestros alumnos sino a sus diferencias grupales (étnicas, lingüísticas, culturales…). En ocasiones, se perciben los rasgos culturales como estáticos y además se insiste en la idea implícita de una jerarquía cultural o social. Es decir, que se presupone que hay colectivos más validos que otros, estableciéndose así una jerarquía de ciudadanos de primera y de segunda. Según Santos Guerra (2006), en España, el prototipo escolar lo constituye un varón blanco, sano, inteligente, autóctono, creyente, payo, vidente… los demás son “diferentes”.

Vídeo: Escucha y reflexiona sobre las respuestas que dan alumnos y alumnas ante la pregunta ¿Qué significa para ti “ser normal”? ¿Qué contestarías tú?

Fuente: Guía INTER. Una guía práctica para aplicar la Educación Intercultural en la escuela. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (2006).

Booth y Ainscow (1998) plantean el abandono del lenguaje del “nosotros” como fundamental en una escuela donde las distintas manifestaciones y creencias se respetan y valoran por igual. Prefieren utilizar el término “todos” pues no se refiere a casi todos o a la mayoría; no se trata de dejar fuera a aquellos  que no pueden seguir el ritmo impuesto, ni tampoco se trata de incluir sólo a los alumnos con discapacidad o a los “alumnos extranjeros”, sino a todos.

Para contrarrestar esta tendencia a diferenciar negativamente en función de la capacidad (intelectual, por ejemplo, pero también de ver, de oír, o moverse, etc.), centros y profesores han de acometer la tarea de identificar múltiples capacidades en cada persona y ensalzar las mismas, destacando lo que de positivo tiene cada una de ellas. Así, por ejemplo, en relación con la capacidad intelectual, en las dos últimas décadas ha quedado firmemente asentada una crítica frontal a la concepción unitaria y unidimensional de la inteligencia concebida básicamente como un conjunto de habilidades, aptitudes o capacidades de carácter esencialmente lógico-matemático y lingüístico. Frente a esta visión uniforme, que tiene también su correspondencia en una concepción uniformizadora de la escuela, del currículo y de la medida del éxito escolar ha emergido la teoría de las inteligencias múltiples), en la que se pretende resaltar que hay un número elevado de capacidades de distinto tipo que las personas desarrollan para resolver problemas o crear productos que tienen un valor para una cultura y que, en último término, son relevantes para su modo de vida en los entornos reales en los que actúan.

Amplía: Si quieres profundizar sobre la teoría de las inteligencias múltiples te recomendamos el libro de Gardner y col. Inteligencias múltiples (Gardner, 1995, 2001)

 

Incluso aunque la escuela pudiera tratar a todos los alumnos de manera estrictamente igualitaria, en el caso de alumnos en situaciones de desventaja no haría más que consagrar o reforzar las desigualdades de partida.  Es decir, una indiferencia a las diferencias reforzaría dichas desigualdades. Se impone pues una justicia distributiva que tenga en cuenta esas desigualdades reales para compensar todo lo que escapa a la responsabilidad individual.

Los colectivos de personas con discapacidad exigen a la sociedad que su diferencia sea vista, no como una enfermedad o una condición negativa que sólo sirva para generar caridad, pena o lástima, sino como un elemento de su identidad que debe ser reconocido, apreciado y respetado y a partir del cual debe construirse la educación escolar a la que tienen derecho. Por tanto, en nosotros, maestros y maestras, está vivir la diferencia como una riqueza o como una carga. 

 

Actividades para el aula: Resulta esencial formar a nuestros alumnos en la diferencia. Para ayudarnos en esta tarea, cada vez existen más materiales de apoyo como el cuento Ni más ni menos que puedes trabajar con niños y niñas de entre 3 y 8 años.

 

En los últimos años se está empleando el término ”diversidad funcional” en lugar de “discapacidad”, siguiendo criterios del Movimiento de Vida Independiente en cuanto a utilizar términos que potencian aspectos más positivos que hacen alusión a la pluralidad. Se pretende eliminar términos con más carga peyorativa y que hablan más desde la “limitación” que desde la visión de la funcionalidad.

 

Amplía: Si quieres Amplíar tus conocimientos sobre este concepto sería interesante que visitases regularmente  la web del Foro de Vida Independiente.

Web del Foro de Vida Independiente.

 

La cultura de la diversidad es un discurso que trasciende la filosofía de la normalización, siempre que se crea que todas las personas son diferentes y tienen la misma oportunidad de vivir su propia vida. Es cierto que es una constante en todos los países que el profesorado reclame estrategias y  técnicas nuevas, pero aparte de estas cuestiones metodológicas, previamente es necesario estar dispuestos a “ensanchar” el alcance de nuestras mentes.