La curiosidad, manejo y filtro de los contenidos

Como ya hemos venido diciendo, uno de los aprendizajes más importantes en relación al uso de las TICs es el manejo de la gran cantidad de información que circula mediante DVDs, Internet, etc. En esta cuestión juega un papel destacado la forma en que cada alumno o alumna canaliza su propia curiosidad. Esto implica tres grandes retos para el profesorado. Por un lado, estimular la curiosidad del alumnado hacia los contenidos que se tratan en el aula, facilitándoles herramientas para que, además, puedan acceder a dicha información sin abrumarse y sabiendo interpretarla. Por otro lado, ayudarles a encauzar su curiosidad hacia contenidos diversos de tal modo que no sufran el daño ni se vean desorientados ante informaciones inapropiadas para su edad. Finalmente, estimularles para que la información generada por el propio alumnado sea de calidad y cumpla unos criterios de convivencia y de salud.

Vayamos por partes.

Imaginemos una situación en la que se trata precisamente de estimular la curiosidad ante los contenidos escolares. Si dejamos al alumnado a solas con Internet, posiblemente se bloquee ante tanta información y lejos de estimular la curiosidad, esta derive a otros contenidos diferentes de los escolares. Observa este ejemplo:

Alicia tiene que hacer un trabajo sobre la Generación de 27 realizando una consulta a través de la red. Cuando ha tecleado para hacer la búsqueda se ha encontrado con un montón de páginas que a primera vista abordan una información bastante similar. Ha optado por tomar una de ellas donde la información aparece ordenada en épígrafes y ha sacado de ahí los textos que le interesan.

Probablemente Alicia ha encontrado la misma información que podría haber recogido de cualquier enciclopedia temática. Es posible que su criterio a la hora de elegir esté basado en la facilidad para encontrar los datos que le interesan y por eso ha optado por la página cuya apariencia le resultaba más accesible. Sin duda, el criterio utilizado por Alicia como alumna es adecuado, ya que no le han dado ninguna otra indicación acerca de cómo realizar la búsqueda. Imagina que Alicia hubiera recibido otro tipo de instrucciones tales como:

  • En una primera búsqueda teclea simplemente "Generación del 27" y mira el tipo de información que aparece en dos o tres páginas; elige alguna en la que den datos generales referentes a la época, a las características literarias del grupo y nombren a quienes forman parte de dicha generación.
  • En una segunda búsqueda teclea "Mujeres y hombres de la Generación del 27" y observa los mismos datos.

Con este tipo de pautas, el alumnado, además de encontrar amplia información sobre el tema que nos interesa, aprende cómo hay palabras clave que afectan de forma fundamental al resultado de una búsqueda, cómo obtener información no sexista, cómo combinar datos que llegan desde páginas diferentes y cómo descubrir una realidad tomando en consideración diferentes puntos de vista.

Es decir que se trata de plantear las búsquedas, no como si se consultara una enciplopedia, sino teniendo en cuenta que el alumnado se enfrenta a un cúmulo de información que tiene que gestionar y para ello es importante que el profesorado aporte criterios de búsqueda que ayuden a "no perderse en la red" y que el alumnado pueda tener en cuenta en búsquedas futuras.

Ahora bien, estimular la curiosidad sobre temas escolares contrasta enormemente con el intento de limitar o ralentizar la curiosidad hacia otros temas. Observa este otro ejemplo:

La profesora de Biología de 4º de la ESO encuentra a Sara y Raquel hablando del video que ambas recibieron ayer de un amigo. Le han contado que "era una guarrada" y que "era muy fuerte". La profesora les responde que si es tan desagradable, lo mejor es que lo borren inmediatamente y no lo reenvíen. Pero ellas, lejos de borrarlo lo han visto varias veces y lo han reenviado otras tantas antes de pulsar la opción "eliminar".

La curiosidad ante los contenidos relacionados con la violencia, la sexualidad, las drogas y, en general, ante diferentes cuestiones que les resultan novedosas y propias del mundo adulto, es normal en la adolescencia. Pero asustan, como no, situaciones similares a las del ejemplo anterior, en las que las adolescentes ven una información que no saben interpretar en su totalidad y donde la curiosidad puede más que el desagrado ante la misma.

Y esto no es extraño. De hecho, no es algo que le ocurre solo a las y los adolescentes, sino también a algunas personas adultas.

Hoy por hoy, es practicamente inevitable que las y los adolescentes busquen y reciban (a veces sin quererlo) información inapropiada para su edad. Los filtros tecnológicos y el control familiar sobre las páginas que ven niñas y niños, suelen funcionar durante la etapa de primaria y, a veces, también en el primer ciclo de ESO, pero desde que comienzan a usar móviles y acceder con más libertad a Internet, dichos filtros dejan de tener sentido y resultan fundamentales el diálogo y la escucha que les ayude a interpretar, a rechazar o a aceptar lo que están viendo. Para cuando llegue este momento, es necesario que chicas y chicos YA hayan adquirido o estén en vías de adquirir una serie de habilidades que les permitan:

  • Identificar mensajes y videos relacionados con violencia, saber qué significa su reenvío e invitar a utilizar la opción de borrar.
  • Ayudarles a identificar sus propias emociones y a actuar ante lo que están viendo, tranquilizar y explicar que, a veces, "increiblemente", se siente curiosidad y deseo de ver cosas que al mismo tiempo producen un fuerte rechazo; por eso, a veces, videos muy desagradables, se ven repetidamente. Puedes seguir explicándo que sin embargo es muy importante que tengan en cuenta sus sensaciones de rechazo y eliminar videos o mensajes ante los que se siente asco, miedo, vergüenza... Aún sabiendo que hay personas que ante esas mismas imágenes tienen pensamientos y sensaciones positivas, si a ti no te gusta, no tienes porque verlo.
  • Informar y animar a consultar páginas desde las que pueden obtener una buena información sobre sexualidad, identificación de violencia en la red, etc.(Educasex, sexo con seso, Formajoven). Se trata de que vean Internet también como una fuente de información atractiva, al tiempo que fiable, sobre temas que les interesan.
  • Convertir estos temas, en la medida que te sientas con ganas y ánimo para hacerlo, en foros de debate dentro del propio centro educativo. Se trataría de trabajar con grupos relativamente pequeños (por ejemplo una clase de 20 personas), planteando el foro desde un punto de vista positivo que aliente a la reflexión y a la exposición de estrategias generadas por el propio alumnado ante contenidos que les resultan desagradables, hieren su dignidad o les parecen inadecuados.

Pero, a veces, también nos encontramos con que la curiosidad se centra en la vida cotidiana del propio alumnado, en lo que hacen unas y otros, de tal modo que las fotos, videos e informaciones sobre el fin de semana destacan entre los contenidos que envían a través de mensajes, correos y conversaciones.

Diario ABC

Es habitual que las y los adolescentes capten diferentes momentos de su vida cotidiana.
Fuente: ABC.es.

Habitualmente esta práctica no tiene mayor trascendencia. Pero, a veces, la violencia se cuela en este tipo de intercambios. Por ejemplo, no es extraño que reproduzcan el modo en el que algunas "personas famosas" airean, no solo sus vidas, sino también las de otras, hablando de sus asuntos más personales.Este tipo de prácticas les hace más vulnerables ante posibles situaciones de acoso, de amenaza o de manipulación de su imagen por parte de compañeros o compañeras.

De ahí que, una vez más, os invitamos a echar mano de todo tipo de estrategia educativa que implique reforzar, destacar, nombrar, simbolizar la práctica de la paz y de la convivencia. Asimsimo, no está de más hablar con el alumnado sobre el manejo adecuado y respetuoso de la información y que, sin duda, es bastante más común que aquellas otras situaciones relacionadas con la violencia. Así por ejemplo, es mucho más común que las y los adolescen graben el momento de abrir un regalo sorpresa en una fiesta de cumpleaños, la actuación espontánea de alguien que se ha puesto a cantar o la risa de quien no puede parar. Es cierto que en ocasiones también graban una pelea o una escena de intimidad, pero cuando se les hace recapacitar sobre esta circunstancia suelen rechazar tales prácticas. Por eso precisamente merece la pena hacer con ellas y ellos estas reflexiones, animar a utilizar las redes de forma apropiada, enseñar a reconocer aquellas situaciones en las que se cuela la violencia y proporcionar estrategias para rechazarlas y no difundirlas.