Chicas y chicos ante el ordenador

Si bien es cierto que las nuevas tecnologías, de un modo u otro, han de encontrar su espacio en las aulas y que tanto el profesorado como las familias tienen el gran reto de educar en el uso de las TICs, también es verdad que la Sociedad de la Información no lo llena todo, ni mucho menos, en el marco educativo.

La riqueza de la presencia física, la expresividad del cuerpo, el contacto corporal, las sensaciones relacionadas con el movimiento, el aprendizaje a través del cuerpo, las tareas manipulativas que conlleva el aprendizaje a través de la experiencia, la voz del profesorado y el alumnado, el diálogo en el aula, etc. son fundamentales en el desarrollo educativo que, como ya sabéis, no conlleva solo la adquisición de conocimientos, sino también del arte de convivir, debatir, compartir, expresarse.

Por todo ello, es fundamental que cada profesor o profesora, cada centro educativo, haga una reflexión acerca de cómo y desde qué posición quiere utilizar las nuevas tecnologías. O mejor, como usarlas sin dejar de poner en el centro de la tarea educativa el cuidado y mimo de las relaciones, y sin olvidar que éstas no pueden sustituir lo que ocurre en el encuentro presencial.