Un cuarto propio

Un cuarto propio es el título de un libro escrito por Virgina Woolf en el que, a principios del siglo XX, cuenta a mujeres universitarias la importancia de que tengan un espacio para ellas; a través de esta obra va narrando las condiciones materiales indispensables, para que una mujer pueda desarrollar una labor de creación y enriquecimiento personal.

En el Módulo 1 hablamos de mujeres pioneras en el desarrollo de su pensamiento, arte o ciencia y mencionamos la importante aportación de esta autora. Cuando Virginia Wolf habla de un "cuarto propio", se refiere simbólicamente al espacio y al tiempo que todas las personas necesitamos en nuestra cotidianeidad; un tiempo y un espacio de reencuentro, de descanso, de creatividad, de reflexión o de ocio. En el caso de las mujeres, esto significa también la necesidad de independencia simbólica, de poder partir de sí y poner en juego su propia experiencia como mujer.

Observa en el vídeo cómo una mujer narra su necesidad de espacio y tiempo propio.

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Vídeo: Cuando envejecemos.
Fuente: Mujeres de Hoy, Instituto de la Mujer y RTVE. 2005. Minutos 33:00 al 35:05

Pero, ¿por qué es importante preguntarse acerca del espacio y el tiempo propios? Una posible respuesta está en que, a la hora de diseñar un proyecto de vida, es importante incluir el aprendizaje de cómo cuidarse, de cómo atender las necesidades de relación, reflexión, descanso, cuidado, ocio, etc. que tiene cada persona.

En muchas ocasiones se sigue educando a los niños en la consideración de que su tiempo es un tiempo "sólo" para ellos y animándoles a que dominen los espacios donde quieren estar. Esto, a veces, les lleva a considerar que su tiempo y sus necesidades están por encima del tiempo y las necesidades de los y las demás, pero sobre todo de las demás. Por el contrario, en muchas ocasiones se sigue educando a las niñas, para que conviertan su tiempo y su espacio en bisagras para optimizar el tiempo de otras personas que viven a su alrededor, incluso a costa del propio tiempo de actividades, estudios, deportes, tiempo libre, etc.

 

Todas las personas necesitamos un espacio y un tiempo de reencuentro, descanso, reflexión, ocio...

Todas las personas necesitamos un espacio y un tiempo de reencuentro, descanso, reflexión, ocio...
Fuente: Familia y reparto de responsabilidades. Pág. 13. Instituto de la Mujer, 1994. 

Educar en una visión diferente del espacio y del tiempo requiere:

  • Que los niños aprendan y entiendan que el tiempo es un bien que todos y todas deben disponer y estar preparados para negociar y asumir que otras personas también quieren y necesitan "su tiempo y su espacio".
  • Que las niñas aprendan a poner límite al tiempo y a la energía que dedican a otras personas y aprender a tener un tiempo y un espacio donde sentirse, pensarse, verse y cultivar aquella idea de mujer que quieren llegar a ser.
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Caso de estudio

Observa los siguientes ejemplos:

  • Ángel es el hermano mayor de Olga y de Marta. Van al mismo colegio. Cuando terminan las clases, Ángel se va derecho a sus actividades deportivas en compañía de sus amigos, sin ver a sus hermanas. Olga recoge a la pequeña y juntas van al polideportivo.
  • Una madre ha solicitado dejar a su hija en el centro cinco minutos antes del horario extraescolar de desayuno. La razón es que ha cambiado de trabajo y ahora entra un poco antes. Cuando la tutora ha investigado un poco sobre esta situación, ha comprobado que el padre entra a trabajar un poco más tarde, pero dice que no puede llevar a la niña porque tiene costumbre de ir a desayunar con los amigos.

En ambos ejemplos, las niñas que los protagonizan se ven inmersas en una circunstancia en la que su tiempo se maneja en favor de las necesidades de otras personas. Tener en cuenta a las otras personas es indudablemente una labor estupenda, pero no cuando implica olvidarse de sí. Piensa en cómo cambiarían las anteriores situaciones, si tuviéramos en cuenta las necesidades de espacio y el tiempo de mujeres y hombres implicados en ellas.


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Actividad de lectura

A continuación te mostramos un fragmento del libro Virginia Woolf. La escritora de lo invisible. Es un cuento que nos muestra la vida de esta escritora y el sentido de su obra. A través de textos como éste puedes ir acercando a tu alumnado a las importantes aportaciones filosóficas del siglo XIX y XX.

"...Virginia se dio cuenta entonces de que, si quería ser escritora, necesitaba tener una habitación sólo para ella. Silenciosa y con cerrojo, para que nadie puediera interrumpirla mientras lanzaba su red a las palabras. Pero en aquel tiempo era impensable que una mujer pudiera tener una habitación para ella sola.

¿Para qué la querían? ¿Qué tenían que hacer allí? La gente pensaba que las chicas no tenían que estudiar, ni mucho menos escribir -no debían hacerlo-, ya que lo único importante para ellas era casarse. Y eso a Virginia le parecía muy injusto.

Así que ella se propuso tener su propia habitación, su cabaña secreta, con su sillón y su escritorio, con una bola de cristal llena de nieve cayendo sobre un faro al agitarla, mariposas de papel en las paredes y una estantería roja con sus libros preferidos. Y cuando lo consiguió, quiso escribir un libro que hablara de eso, de por qué las mujeres habían escrito poco hasta entonces, de cómo les habían prohibido sostener una pluma entre sus manos. Lo llamó algo así como Una habitación para mí sola y fue muy importante porque, gracias a ese libro, muchas mujeres pelearon por tener su propia habitación y se pusieron a escribir."

Luisa Antolín y Antonia Santolaya. Virginia Woolf. La escritora de lo invisible. Hotelpapel. Madrid, 2008.