Trabajar y convivr

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Reflexión

En general, ¿sientes que tu trabajo forma parte de tu vida y es una fuente de satisfacción y aprendizaje? ¿o más bien percibes que, como suele decirse, "trabajas para vivir"?. ¿Alguna vez has sentido que el trabajo te ocupaba tanto tiempo que tenías la sensación de no tener "vida"? ¿Alguna vez has pensado que tu trabajo dificultaba la convivencia?

El discurso dominante de nuestra cultura presenta el trabajo remunerado como un asunto intocable y desligado del resto de la vida de las personas, convirtiéndolo en una cuestión aislada y ajena a las circunstancias familiares o personales que nos circundan. Desde este punto de vista, el trabajo de los hombres se considera como una actividad casi sagrada y apartada del resto de la vida, de manera que no han de ser "molestados" en el desarrollo del mismo.

Esta representación del trabajo explica, en parte, por qué los hombres apenas solicitan permisos o excedencias para cuidar a personas dependientes, llevar a algún familiar al centro de salud o por paternidad (recuerda los datos mostrados en el epígrafe "jornadas y jornadas"). De hecho, por ejemplo, desde la escuela, cuando hace falta llamar a un padre o a una madre porque una criatura necesita ser atendida, se suele llamar en primer lugar a la madre, tanto si trabaja de forma remunerada como si no.

En general, las mujeres tienen y han tenido siempre una mayor disposición para no desligar el trabajo de los demás aspectos de la vida; desde hace mucho tiempo ellas han sido expertas en aunar esfuerzos y juntarse entre sí para la realización de múltiples tareas, desde lavar la ropa en los ríos, hasta hacer el pan en el horno comunal o participar en la organización de un festejo. Estos eran contextos en los que el tiempo de trabajo y el tiempo de convivencia era el mismo, en las que el trabajo y la diversión se gestaban en el mismo espacio. Aunque las circunstancias y los contextos han cambiado, la sostenibilidad de la vida sigue siendo lo más importante y debe ser una tarea compartida por mujeres y hombres y compatible con una jornada laboral.

En las sociedades rurales se trabaja y convive al mismo tiempo, propiciando así relaciones y vínculos afectivos.

En las sociedades rurales se trabaja y convive al mismo tiempo, propiciando así relaciones y vínculos afectivos.
Fuente: Banco de imágenes y sonidos del INTEF.

Podemos enseñar al alumnado que trabajo, vida y convivencia van íntimamente unidos; que el trabajo es parte de la vida y se ve afectado por otras circunstancias que en ella ocurren. Por ejemplo:

Un alumno de un Instituto tuvo un accidente de coche durante el fin de semana y murió. Chicas y chicos del centro, así como el profesorado, se encontraron profundamente afectados por esta noticia. Al principio desde el centro únicamente plantearon un simbólico minuto de silencio antes del recreo; pero otras profesoras y profesores, observando que su alumnado "necesitaba algo más", adaptaron el contenido de sus clases a lo que estaba pasando; en algunas aulas se hicieron poemas y redacciones; en otras fue la expresión plástica el vehículo para mostrar sentimientos y en otras se habló de seguridad vial y de la importancia de no poner en juego la vida propia ni la de quienes nos acompañan.

Lo que nos interesa destacar de este tipo de experiencias es que convivir y trabajar puede resultar relativamente fácil, si se pone en el centro la relación entre las personas y alrededor de ésta se desarrollan otras muchas facetas y actividades; sin embargo, trabajar y convivir puede no ser tan fácil, cuando se pone el acento fundamental en la productividad, el poder o los beneficios.

En el centro educativo el trabajo va unido a la convivencia; son inseparables. Por ello los centros se convierten en escenarios privilegiados para que el alumnado aprenda que, cuando la convivencia es fluida, cuando las relaciones están presentes, cuando el profesorado, los alumnos y las alumnas se relacionan sin violencia, entonces el trabajo se desarrolla en condiciones óptimas; se aprende más y mejor.

Cuando en el centro educativo se establece una relación de convivencia, mejoran las condiciones de aprendizaje.

Cuando en el centro educativo se establece una relación de convivencia, mejoran las condiciones de aprendizaje.
Fuente: Banco imágenes ITE.

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Actividad de Espacios en Blanco

Lee el siguiente párrafo e intenta completar los espacios en blanco:

El alumnado, en general, no hace separaciones en su vida. Normalmente llevan al colegio o al instituto sus preocupaciones o las alegrías y también llevan a casa lo que les ocurre en el instituto; la casa es muchas veces una escuela donde aprenden un montón de cosas y el colegio o el instituto también es una donde siente protección, afecto y cariño de muchos de sus compañeros o compañeras, así como del . En el centro escolar se puede aprender que la no está dividida en cachitos y que el empleo y la casa se influyen mutuamente, de manera que la forma de entender el trabajo afecta a la organización de una casa y al modo de establecer las relaciones dentro de ella, al igual que los modos de convivencia y aprendizajes realizados en casa, suelen resultar fundamentales en el

  

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Actividad de Lectura

Milagros Montoya y José Mª Salguero, después de analizar el trabajo para la convivencia realizado en algunos contros educativos, hacen una propuesta en la que comentan lo siguiente:

"Más que actividades aisladas, el valor de la propuesta radica en el proceso de trabajo y de participación progresiva de las tutorías. Es decir, el valor está en que no hay nada de extraordinario, sino que cada tutor o tutora y por contagio -podríamos decir- todo el profesorado han sentido que las cosas mejoraban, que se estaba más a gusto, que era más agradable trabajar en el centro; ero, sin saber por qué, como si hubiera surgido por casualidad, sin que se descubriera ninguna causa específica de este bienestar; más o menos como suele suceder en la casa donde todo funciona bien, gracias a la madre que mantiene cada cosa en su sitio, cada necesidad atendida y cada persona sabiéndose única y singular. Y, si se pregunta por qué sucede esto, sorprende la respuesta que habitualmente suele ser: porque sí, porque es lo natural. Hace falta reflexionar y pararse a pensar para ver que en la convivencia no hay nada que surja por casualidad, sino que siempre hay alguien que ha hecho algo para que en vez de violencia haya civilización, es decir, bienestar". ( En Orientación educativa y prevención de la violencia: la diferencia sexual en la resolución de conflictos. Cide/Instituto de la Mujer. Madrid, 2004).


¿Qué te sugiere el texto? En tu clase ¿cómo haces para mantener el bienestar, la convivencia y el interés por tu asignatura?



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Para saber más...

Extracto del documento de Milagros Montoya Ramos y Juan Cantonero Falero En femenino y en masculino: la diferencia sexual en el aula.

Milagros Montoya y José María Salguero. Orientación educativa y prevención de la violencia: la diferencia sexual en la resolución de conflictos. Cide/Instituto de la Mujer. Madrid, 2004.