Los cuerpos crecen

Seguramente recordarás momentos de extrañeza o estupor por los cambios que tu cuerpo ha sufrido a lo largo de tu vida y, de forma especial, en la infancia y adolescencia.

El proceso de crecer y hacerse mayor implica vivir momentos de sorpresa, curiosidad, dudas, temor y/o alegría. Es un proceso único y singular en cada niña y niño.

mujer con niña

Es importante escuchar y entender los sentimientos que acompañan cada cambio corporal como, por ejemplo, la frustración que una niña puede sentir por ser más baja que las otras niñas de su misma clase o la vergüenza que un niño tiene de hablar cuando percibe la transformación que está sufriendo su voz. Es un modo de abrir el canal de la comunicación y, por tanto, de hacer más fácil que esta niña acepte la invitación de indagar en las posibilidades que un cuerpo menudo tiene como la de entrar en lugares estrechos o esconderse con más facilidad, sin que sienta que esto es un simple consuelo para tapar lo que realmente le pasa. Del mismo modo, será más fácil explicar a este niño qué le está pasando a su voz y jugar con él a hablar con su nueva voz para indagar las diferentes posibilidades que ésta tiene.

Junto a la escucha y la invitación a que indaguen en las posibilidades que sus cuerpos tienen en el "aquí y ahora", es fundamental darles información que les permita entender que lo que les pasa no es malo ni raro, sino parte de un proceso de crecimiento que, aunque con elementos comunes, tiene ritmos y formas diferentes en cada niño y en cada niña. También es importante darles información sobre aquello que les pasará en el futuro para que se lo puedan imaginar y acogerlo con más tranquilidad cuando les pase.

Imagina a una niña y a un niño de diez años recordando cómo sus cuerpos han ido transformándose desde que nacieron hasta el momento presente e imaginando cómo serán y se transformaran sus cuerpos en el futuro. En el caso de ella, en cómo le crecerán sus pechos, se le ensancharán las caderas, le vendrá la menstruación, le afectarán las hormonas, le crecerán pelos en el pubis o en las piernas, etc. Y, en el caso de él, en cómo será vivir en un cuerpo más ancho, con más pelo en la cara, con una voz más fuerte, con otra musculatura, con sensaciones diferentes a causa de las hormonas, con la presencia de la eyaculación en su vida, etc.

mujer y espejo

Autora: Roser Capdevila i Valls. Pág. 3 de Chicas Adolescentes. Colección Salud VII. Instituto de la Mujer (2006).

Este ejercicio de reflexión les puede ayudar a reconocerse como seres en continua transformación, expresar los sentimientos que el proceso de crecer y de hacerse mayor les genera y prepararse para vivir cada uno de estos cambios.

Las chicas, generalmente, viven el crecimiento de sus pechos con sentimientos diversos y a veces encontrados. Por ejemplo, algunas lo celebran con la ilusión del primer sujetador y a la vez tienen ganas de esconderlos ante algunas miradas o comentarios de los chicos. Otras se sienten más atractivas que antes, pero a la vez viven mal el ser atractivas sólo por el tamaño de sus pechos.

Asimismo, algunos chicos viven la presión de ver "quién la tiene más grande" o de quién eyacula más veces en un día. Ante esto, muchos de estos chicos se frustran, por no encontrar interlocutores para hablar de aquellas cosas que, en realidad, les dan placer y que nada tienen que ver con el tamaño ni con la cantidad.

Estar en contacto con lo que unas y otros sienten ante cada cambio corporal e indagar en las posibilidades de expresión y de movimiento que su cuerpo concreto y singular tiene en el "aquí y ahora", son modos de despejarles el camino para expresarse sin encorsetarse en estereotipos o representaciones de los cuerpos que les violentan y no les ayudan a crecer.

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Para saber más...

Para profundizar en esta cuestión , puedes leer Chicas Adolescentes, Guía de Salud VII, Instituto de la Mujer, 2006.

Asimismo, puedes ver estos videos: