La sexualidad humana

pies unidos

Tal como hemos dicho al principio de este módulo, la sexualidad es una capacidad que conforma a cada ser humano y que nos permite sentir, vibrar y comunicarnos a través del propio cuerpo. Es algo que forma parte de lo que somos desde el mismo momento en el que nacemos y que permanece en nuestras vidas hasta que morimos. Con lo cual, cuando hablamos de educar la sexualidad, estamos hablando de hacer una educación, no sólo para el futuro de niñas y niños, sino también para vivir mejor su propio presente.

Esto no significa, claro está, que la experiencia de la sexualidad sea la misma en las criaturas pequeñas que en las personas adultas. En la medida que el cuerpo crece y cambia, la experiencia de la sexualidad también se transforma. Desde ahí, es fundamental no dar significados propios de la edad adulta a lo que en realidad tiene otros significados.

niños dandose un beso

Por ejemplo, nada tiene que ver la experiencia de una niña de tres años que mira con curiosidad y toca "la colita" de un niño de su misma edad, que esa misma situación entre personas de veinte años. O sea, no es lo mismo una manifestación de curiosidad infantil que entablar una relación sexual tal como las entendemos y las vivimos las personas adultas.
La sexualidad se manifiesta de forma muy diversa a lo largo de una vida y está en continua transformación. Esto significa que todo ser humano, tenga la edad que tenga, haya tenido las vivencias que haya tenido, siempre tendrá algo nuevo por descubrir y aprender en torno a su propia sexualidad. Por ello,  educar la sexualidad no es tratar una serie de contenidos claros y acotados, sino dialogar sobre una experiencia que se nos presenta de modos diversos y a veces imprevisibles en la propia vida.

La sexualidad está presente en el conjunto de nuestro cuerpo. De tal modo que educar la sexualidad es ayudar a que niñas y niños tomen conciencia de las posibilidades que tiene el conjunto de su cuerpo, de mantener vivo cada rincón de su piel y de usar esas posibilidades desde su creatividad y deseo.

Como habrás visto, estamos hablando de la sexualidad desde una perspectiva muy diferente de la que se nos presenta a través de diferentes medios que están al alcance de niñas y niños, como son, por ejemplo, algunos programas de televisión, diversas páginas web o determinados videojuegos. Ello implica, una vez más, la necesidad de dialogar con las ideas preconcebidas que las criaturas traen consigo, escuchar el sentido que dan a esas ideas y darles otros referentes más humanos.