La sexuación humana

Mujer mirandose al espejo

Fuente: Roser Capdevila i Valls. Guía de Salud VI. Pág. 18. Instituto de la Mujer.

El ser humano, salvo algunas excepciones, se presenta en el mundo bajo dos formas distintas: la masculina y la femenina. O lo que es lo mismo, el ser humano puede ser de sexo masculino o de sexo femenino. Sabemos si alguien es de un sexo u otro por su cuerpo, no sólo por sus genitales u otro tipo de signo externo. Las células de los cuerpos femeninos tienen cromosomas XX (a excepción de las reproductoras que son sólo X) y las de los cuerpos masculinos tienen cromosomas XY (a excepción de las reproductoras, que son sólo X o sólo Y). O sea, un cuello, unos brazos o unas piernas, son un cuello, unos brazos o unas piernas de hombre o de mujer.

A menudo se usa la palabra "sexo" para hablar de sexualidad. O mejor, se usa la palabra sexo para hablar de "relaciones sexuales". O mejor aún, se usa la palabra sexo para hablar de "coito". Esta es una forma de nombrar las cosas que, además de dejar en suspenso el cuerpo sexuado, reduce la noción de sexualidad. En definitiva, hace falta ampliar nuestro vocabulario y precisar los términos para que chicas y chicos puedan nombrar la riqueza que implica ser cuerpo y las diferentes posibilidades de expresar la propia sexualidad.