La violencia no es un juego

Imagina que un niño levanta la falda a una niña en el patio del colegio en la hora del recreo. Quizás este niño lo haya hecho simplemente por curiosidad, por ganas de entrar en contacto con esa niña o por seguir la corriente a los demás niños. Ahora bien, ante este conjunto de expectativas y estímulos, él actúa de este modo y no de otro porque ya ha interiorizado la idea de que por ser hombre se le está permitido juzgar e invadir el cuerpo de las mujeres. O sea, su actitud ha sido alimentada por una lógica violenta que ha aprendido e interiorizado, una lógica que dice que "marcando territorio" ante las mujeres, él se sitúa en un plano de superioridad frente a ellas. Con lo cual, estamos hablando de algo que no es un simple "juego de niños" y, por tanto, algo ante lo cual es necesario intervenir, educar y prevenir.

Niños rechazan a una niña jugar

Esta misma lógica, como ya hemos ido viendo, es la que da lugar a situaciones como éstas:

  • Un niño tilda a otro de "marica" de un modo peyorativo y grotesco, por el simple hecho de que le gusta jugar con las niñas y estar cerca de ellas.
  • Un grupo de niños ridiculiza a las niñas y a sus juegos. Se atreven incluso a molestar a las niñas impidiéndoles jugar tranquilamente.
  • Un grupo-clase rechaza a una chica y la llaman "furcia" por haber tenido varios ligues. Sin embargo, a un chico que también liga mucho, se le respeta mucho y se le considera casi un héroe.
  • Un niño se ríe y ridiculiza el cuerpo de una niña por ser regordete, cuando a él también le sobran algunos kilos.

Cuando esa lógica cobra fuerza, no es extraño que alguna niña tenga la tentación de hacer uso también de la violencia para ser vista, reconocida o simplemente para dejar de ser una víctima. Esto fue lo que ocurrió en un centro de Primaria en el que un grupo de niñas, que estaban hartas de que le subieran la falda, decidieron coger a "los infractores" y bajarles los pantalones delante de todo el mundo. De este modo, en ese patio a la hora del recreo, se pasó de la violencia de los niños contra las niñas a la violencia entre los sexos.

Hombre y mujer hablando

Fuente: Pat Carra, Bombas de Risa, Cuadernos Inacabados nº45. Horas y horas. Madrid, 1999.

Ante esto, ¿qué te sugiere la experiencia de esta maestra para tu práctica educativa?
Durante unos cuantos meses, en una clase de segundo de Primaria, tres niños entraron con frecuencia en el cuarto de baño de las niñas durante el recreo. En una asamblea, las niñas dijeron "éste, éste y éste entran al cuarto de baño y no nos dejan orinar tranquilas". La maestra preguntó a estos niños por qué lo hacían y cómo se sentían haciéndolo. Uno dijo que lo hacía porque lo hacía el otro, otro que lo hacía como una broma y, finalmente, el tercero dijo "es que yo no sé bien como es la vulva". Entonces la maestra dijo "si éste es el problema, vamos a investigar en los libros, dibujos y fotos, vamos a ver cómo es la vulva". Y, desde entonces, ningún niño volvió a entrar en el baño de las niñas.

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Para saber más...

Si quieres profundizar en esta reflexión, puedes leer el texto de Susa Cerviño "Las relaciones desde lo cotidiano" que puedes leer en pág. 65-92 del Cuaderno de Educación no sexista nº 17. Instituto de la Mujer (2005)