La coeducación

En 1987, el Colectivo Feminario de Alicante definió la coeducación como “un proceso intencionado de intervención, a través del cual se potencia el desarrollo de niñas y niños, partiendo de la realidad de dos sexos diferentes, hacia un desarrollo personal y una construcción social comunes y no enfrentados.”

Con estas palabras se recogió el sentir de una parte significativa del profesorado de entonces. Ello se tradujo en diferentes prácticas destinadas a facilitar que la existencia de dos sexos en una misma aula no significara desigualdad, violencia o discriminación, sino una oportunidad para el enriquecimiento mutuo y para que unas y otros pudieran desarrollar al máximo todas sus potencialidades.

A medida que estas prácticas, reflexiones y demandas fueron calando y extendiéndose, diversos países recogieron la coeducación dentro de sus leyes educativas. Aunque, en la mayoría de los casos, se puso el acento en sólo uno de sus objetivos, la igualdad, obviando los demás. De hecho, desde finales de los años 90 es más habitual oír hablar de ‘educación para la igualdad’ que de "coeducación".

Con todo, como has podido observar en tu trayectoria laboral, hay maestras y maestros que no sólo apuestan por la igualdad de reconocimiento, derechos y oportunidades entre ambos sexos, sino también por facilitar la libertad de unas y otros.

Niños y niñas en relación

Niñas y niños en relación.

Para nosotras, las autoras, la coeducación es un conjunto de prácticas que pretende, no sólo superar los residuos que el patriarcado ha dejado en nuestras vidas y de forma particular en la escuela, sino también facilitar que ambos sexos aprendan a relacionarse desde el reconocimiento mutuo y que unos y otras puedan expresar formas singulares, originales, diversas, pacíficas y libres de ser hombre y de ser mujer.