Módulo 1: Coeducar hoy

En cada contexto, cultura o momento histórico, la existencia de dos sexos ha sido interpretada de un modo distinto. Así, por ejemplo, si eres mujer, es probable que hoy realices muchas actividades que no estaba bien visto que las hiciera tu abuela cuando tenía tu misma edad. Del mismo modo, si eres hombre, no es extraño que te sientas más libre para cuidar o expresar determinados afectos que los hombres que te han antecedido.

Si observas cualquier escuela, te será fácil observar la presencia de mujeres y hombres, chicas y chicos, niñas y niños que se mueven, se expresan, desean, aprenden, dudan y sienten a través de sus cuerpos. Aunque pueda parecer una perogrullada, a menudo pasa desapercibido el hecho de que en nuestras escuelas conviven personas de ambos sexos. Prestar atención a ello es tomar en consideración una cuestión que afecta de un modo muy significativo a lo que pasa y a lo que deja de pasar en la dinámica escolar.

Coeducar implica, por tanto, mimar el arte de la relación en un contexto que es diverso, complejo y cambiante. Asimismo, supone tratar a las alumnas y a los alumnos como personas singulares y diferentes entre sí que, además de estar condicionadas por su entorno y por el momento que les ha tocado vivir, son capaces de incidir en él con creatividad, con libertad y sin violencia.

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Reflexión

Observa a las alumnas y a los alumnos de tu escuela: ¿Te parece que ellas tienen actitudes o hacen determinadas cosas que eran impensables o mal vistas en otros tiempos? ¿Y ellos? ¿Crees que estos cambios significan retrocesos o avances? ¿Por qué?